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La semana pasada se jugó el Mundial de Ajedrez y en mi casa vivimos varios días sometidos a la multipantalla: mientras Olivia veía Peppa Pig en la tele, yo consultaba el móvil y su padre veía a través del ordenador las partidas entre Magnus Carlsen y Viswanathan Anand. Finalmente el noruego se alzó con la victoria y puede presumir de ser campeón mundial de ajedrez con 22 años.

Carlsen, de niño

Carlsen, de niño

Según cuenta el blog Jugar con cabeza, cuyo autor no es otro que el papá de Olivia,  Carlsen se convirtió en su día en el gran maestro de ajedrez más joven de la historia, a los trece años y cuatro meses. Entre sus virtudes destaca la memoria: “el pequeño prodigio noruego conocía desde los cinco años todas las banderas de todos los países del mundo, además de sus capitales, extensión y población. Cada noche obligaba a sus hermanas a examinarlo para comprobar que no había olvidado ningún dato”.  Visto que el ajedrez se le daba bien al chaval, sus padres vendieron uno de los dos coches y alquilaron su casa durante un año para costear los gastos que suponía llevarlo a jugar torneos por todo el mundo.

Más sorprendente es el caso de las hermanas Polgar, tres niñas (ahora adultas) a las que sus padres educaron en casa (con especial hincapié en el ajedrez) con la idea de demostrar que el genio no nace sino que se hace. La pequeña de ellas, Judit, es la mejor ajedrecista de todos los tiempos y la única que ha estado entre los diez mejores del mundo en la lista masculina (os invito a leer su interesante historia en este post).

El Mundial se pudo seguir por internet

El Mundial se pudo seguir por internet

Sin intenciones de que siga los pasos ni de Magnus ni de Judit, en casa intentamos inculcar en Olivia la afición por el juego de las 64 casillas, del que tanto disfruta su padre. Me gusta la idea de que comparta una afición con su progenitor y que pueda pasar ratos emocionantes aprendiendo el mate pastor.

Nuestra estrategia es tener siempre a mano un tablero con sus piezas (a ser posible clásico, ni de los Pitufos ni similares).  Cuando le apetece jugar, le decimos cómo se llaman las piezas (ya lo ha aprendido) y cómo se colocan (de momento, sabe dónde van las torres y los peones, a los que también denomina los bebés, porque su padre se inventa historias con las piezas para que vaya entendiendo la función de cada una).

Dónde aprender

Hasta los cuatro o cinco años no suelen estar listos para aprender las reglas del juego. Si estáis interesados en que vuestros hijos den clases hay varias opciones. Algunos colegios tienen la asignatura como extraescolar, pero si no es vuestro caso podéis apuntarles a clases en los clubes de barrios y pueblos de Madrid o en espacios como La Casa del Ajedrez  o la Federación Madrileña de Ajedrez.

7191dGMX6BL._SL1433_Además la tecnología es un gran aliado y podéis encontrar algunas apps con las que los niños pueden ir practicando, como Fun Chess y Ajedrez para niños (ambas gratuitas).

Imaginarium tenía un programa para el ordenador llamado “El pequeño Fritz”, pero ya está descatalogado. Presentaba el juego como una aventura y el niño tenía que ir pasando ejercicios para lograr el objetivo. Era para mayores de 8 años y he visto que venden alguno en Amazon.

En cuanto a libros,  mi experto en casa recomineda los de Murray Chandler, como “Ajedrez para niños” y “Cómo ganar a tu papá al ajedrez”. Un poco más adelante puede ser útil también “Método de ajedrez para niños de 6 a 12 años”, de Antonio Gude.

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COMENTARIOS
10

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  • Laura 28/11/13

    Desde luego que es una gran afición para inculcar a Olivia, sobre todo viniendo de Fede, que es un experto en la materia. :)

    • Cruz 02/12/13

      Desde luego que sí, espero que tenga heredera.

  • Michel 28/11/13

    Gran post!!!

  • Miss Airgam 29/11/13

    Ayyyyy, si es que el padre de la pequeña abejita siempre fue un portento, lo que vale, te lo digo yo, que lo sé de buena tinta. Jajaja. Muchos besos

    • Cruz 02/12/13

      Parece que la criatura tiene muchos genes paternos,jeje

  • Ana Gabriela Álvarez Durán 28/04/14

    Es muy interesante este tema, de hecho ya había visto un documental en National Geographic acerca de Susan Polgar y su padre Lazslo Polgar; solo me queda una duda ¿que edad es la adecuada para inculcar este juego a los niños?
    Espero me puedan responder.

    Gracias y felicidades por su blog

  • ¡Vaya , estoy totalmente sorprendida! ¡Qué casualidad! Ya he dicho antes en otro post que es la primera vez que entro por aquí y que encontré este blog a través de otro de madres , al ver un enlace de ajedrez me tiro en plancha a por él porque nosotros somos unos locos aficionados del mismo y me encuentro que Federico es tu pareja , y al que seguimos en su blog a diario hace muchísimo tiempo. Mis hijos juegan al ajedrez profesionalmente , están federados y juegan Campeonatos y Torneos por muchos sitios . En mi familia también jugábamos de niños y mi hermano se fue a Rusia a jugar cuando estudiaba, en fin , que apostamos ciegamente por el ajedrez y por sus beneficios contrastados que para los niños tiene en sus estudios: alta concentración , capacidad y rapidez de decisión , visión espacial y geométrica ,y muchas más. Este año , mi hijo mayor de 13 años ha conocido a Leontxo García que vino a un Torneo en Cantabria , aunque ya le habíamos visto en otros . Dio unas charlas estupendas.
    ¡Qué bien y qué casualidad!
    Mi hijo lee a diario el blog de Jugar con Cabeza , como si fuera las noticias del día para él..jaja.

    • Cruz 11/07/14

      Pues sí, ¡qué casualidad! Me alegro mucho de que nos sigas a los dos, jaja