Al habla con la matrona (I parte)

Durante los primeros meses de vida de un bebé, a muchas madres -sobre todo a las primerizas- nos envuelve una nube de dudas que muchas veces nos ayuda a esclarecer una figura cuyo papel es cada vez más visible en nuestro país: la matrona. Así que desde Entremadres hemos decidido trasladarles algunas de las dudas que muchas de nosotras hemos tenido en algún momento de nuestro recorrido como madres. Las protagonistas: Susana y Rita, dos matronas del Hospital Puerta de Hierro de Majadahonda (Madrid) y fundadoras de Cummater. El resultado: una charla a tres bandas de lo más estimulante y aleccionadora.

 

– Susana, tú como madre, ¿qué es lo que más te ha costado?

Para mí, lo más complicado ha sido no caer en lo de la “mamá 10”. Me explico: durante unos meses tuve la sensación de que se me exigían cosas a las que me costaba llegar (cuidado del bebé, recuperación física, salir con las amigas, incorporarme al trabajo…). Siempre tenía una sensación angustiosa de “tengo que llegar a todo”. Pero me di cuenta de que nadie me exigía nada y que eran cosas que me imponía yo misma. Afortunadamente, entendí que todo tiene su tiempo y que, poco a poco, se van haciendo las cosas, los bebés van creciendo y cada vez resulta más fácil que tus diferentes “yo” -madre, mujer, amiga, pareja y profesional- encajen.

– Mucha gente todavía desconoce vuestra formación…

Las matronas somos diplomadas en Enfermería que, después de los tres/cuatro años de estudios universitarios, accedemos a la especialidad a través de un examen nacional para continuar formándonos dos años más como especialistas en Ginecología y Obstetricia. Nosotras pensamos que la matrona es un profesional clave ya que tiene una formación holística, una visión fisiológica y no patológica de la salud de las mujeres.

– ¿Cuál es la pregunta que más oís en los paritorios?

“¿Todo va a ir bien?”. Por encima de todo, a las mujeres les preocupa que su bebé esté sano. Llevan mucho tiempo esperando el encuentro y es su máxima prioridad. También oímos bastante “¿Va a doler mucho?”. En la manera de afrontar el dolor influirán diversos factores como la preparación, el conocimiento del proceso del parto, las experiencias anteriores y el apoyo que recibas. Las matronas estamos para proporcionar apoyo e información y para adaptar los recursos disponibles a las necesidades de cada mujer. Animamos a las mujeres a que pregunten a sus matronas las dudas que les surjan en el embarazo y en el parto. Queremos lo mismo que ellas: que los bebés y las mujeres estén sanos y se vayan a casa después de una experiencia satisfactoria.

– Solo 30 de cada 100 españolas que damos a luz nos libramos de la episiotomía. ¿Por qué creéis que se ha convertido en una práctica casi rutinaria en nuestro país?

Durante mucho tiempo, la episiotomía ha sido una práctica rutinaria en todos los partos vaginales, algo que está dejando de ser así desde hace ya varios años, aunque es cierto que todo esto requiere un proceso de aprendizaje. Ahora mismo hay personas muy influyentes, como el presidente de la Junta Directiva de Medicina Perinatal de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia,  que recomiendan «el uso restrictivo de la episiotomía», algo que también se recuerda en la Iniciativa de Atención al Parto Normal, publicada por el Ministerio de Sanidad en 2007. Las recomendaciones universales hablan de no superar el 30% de episiotomías, por lo que todavía nos queda un largo camino por recorrer.

– En España, la edad media de las madres primerizas se ha retrasado hasta los 32 años.  ¿Esto afecta a vuestro trabajo?

Los profesionales estamos adaptando nuestra asistencia a estos cambios, ya que esta situación eleva la posibilidad de ciertas patologías del embarazo como  la hipertensión, la diabetes o problemas de concepción. Algunas de estas mujeres llegan al control de embarazo catalogadas como “embarazo de riesgo” y tienen un control médico mucho más estricto. Por otro lado, la mentalidad de las mujeres está cambiando y ahora prefieren profesionales que recomienden, pero que les dejen tomar decisiones informadas.

– Tanto Cruz como yo recordamos el puerperio como un infierno. ¿Qué consejo les daríais a las madres para que este periodo no se haga tan cuesta arriba?

Me parece muy importante tener ayuda, estar acompañada. A veces pensamos que podemos con todo, y posiblemente así sea, pero el postparto es duro. No solo es un cambio radical en tu vida al que hay que habituarse sino que, además, tenemos que añadir los miedos que nos invaden durante la crianza… ¿Lo hago bien? Y, sobre todo, el cambio hormonal, que habitualmente es difícil de llevar y al que cuesta unas semanas adaptarse. Por eso, es clave estar acompañada por alguien que te eche una mano y te dé confianza.

– ¿Cuándo y por qué creasteis Cummater?

En 2011 fundamos Cummater movidas por un sentimiento generalizado de “abandono postparto” que percibimos que existía. Actualmente, estamos muy acompañadas durante el embarazo (clases de preparación al parto y controles frecuentes por matrona y ginecólogo), pero cuando parimos y volvemos a casa ¿qué? Muchas mujeres se encuentran solas y perdidas, con un montón de dudas sobre la crianza y la lactancia y muchas veces no tienen a quién recurrir para que las escuche y oriente desde el conocimiento y la profesionalidad.

¿Qué servicios ofrece Cummater?

Principalmente nos desplazamos al domicilio de la pareja/mamá  para apoyarles, enseñarles y ayudarles a resolver dudas y también mantenemos contacto telefónico, siempre que lo necesiten. Uno de los principales problemas que hemos detectado es la lactancia materna, que no siempre se desarrolla de una forma fácil. Nos adaptamos a las necesidades que tengan y vamos solucionando los problemas que vayan surgiendo para que la adaptación al bebé y la maternidad se haga de la forma más natural y saludable posible para todo el núcleo familiar. También ofrecemos clases de preparación al parto a domicilio. Incluso hemos hecho clases para grupos de amigas que estaban embarazadas al mismo tiempo. ¡Una experiencia muy divertida!

¿Qué es lo que más os demandan?

Nos piden bastante nuestro pack de 2 visitas de 2 horas cada una, bien en el domicilio o bien en la clínica/hospital, que cuesta 200 euros. Solemos hacer una visita en las primeras 48 horas, y la segunda, según sean las necesidades de la mamá; además del contacto telefónico. Muchas madres que nos han contratado luego han regalado este mismo pack a otras amigas que acaban de estrenarse también en la maternidad. Es un regalo muy original y muy útil.

… CONTINUARÁ

¡Feliz miércoles!

    • Fluff
      21/05/14

      Enhorabuena Susana y Rita porque es un proyecto muy bonito. Esperamos que tengan mucha suerte en su aventura como emprendedoras ;)

        • Laura
          28/05/14

          Yo estoy segura de que les irá bien (si no les está yendo bien ya :) ) porque ofrecen un servicio tremendamente útil, sobre todo para las madres que durante el postparto nos encontramos tan solas a veces.

    • Esther
      21/05/14

      Fundamental el apoyo de las matronas!!!! Mi enhorabuena en especial a Rita, que atendió mi parto de manera excepcional.

        • Laura
          28/05/14

          La verdad es que sí, las matronas hacen un trabajo excepcional. Yo, cuando tuve a mi hija Martina, tuve a un matrón en la Fundación Jiménez Díaz (Madrid): Adrián. Y fue una pasada cómo me trató y con qué soltura resolvió varias situaciones. Realmente mi ginecólogo solo estuvo 15 minutos en el parto porque el resto del trabajo lo hizo Adrián.

    • Cruz
      21/05/14

      Efectivamente yo recuerdo el puerperio como los peores días de mi vida, así que toda ayuda hubiera sido bienvenida por mí parte de saber que existen este tipo de servicios. Os deseo toda la suerte del mundo y que podáis ayudar a muchas mamis a pasar ese periodo tan duro.

        • Laura
          28/05/14

          Sí, yo siempre describo el puerperio de Martina como “un infierno”, pero efectivamente fue así porque estuve un poquillo sola. En el hospital me encontraba como en una nube de felicidad y todo parecía fluir porque siempre había gente para echarte una mano, pero cuando llegas a casa y estás sola, se te viene el mundo encima… Así que no creo que a Cummater le falten clientas :)