Bienvenida al club de las gafas

 

Tenía claro que antes o después Olivia tendría que llevar gafas, ya que lleva una carga genética de la que es difícil librarse, puesto que su padre tiene miopía en un ojo e hipermetropía en el otro y una servidora es miope. Esperaba que la llegada a este mundo imperfecto fuese más tarde que pronto, como fue en mi caso, que hasta los 17 años no llevé gafas. Sin embargo, mi pequeña presume de gafitas desde el pasado mes de diciembre, con tres años.

“¿Cómo nos dimos cuenta?”, me preguntan muchos padres. Fue bastante obvio. Se tapaba un ojo para ver la tele, aunque no hacía de manera bastante disimulada para que nos nos diéramos cuenta. Se lo comenté a la tutora y me dijo que a ella se lo había comentado también la profesora de inglés, pero que le había hecho algunas pruebas y que veía bien. Pedí hora con el oftalmólogo infantil y el diagnóstico fue bastante claro: hipermetropía (4,35 y 5,25 dioptrías en cada ojo). A la pobre le ponían dibujos y confundía los más pequeños. Lo peor fue el numerito para dilatarle la pupila, ya que no se dejaba echar el líquido y se cogió dos berrinches de mucho cuidado. Fue una tarde bastante complicada, triste por el diagnóstico (aunque lo esperábamos) y dura por verla sufrir por lo de las gotas, que aunque parece una tontería pero no había manera de convencerla de que no dolía.

Para hacerle las gafas fuimos a Alain Afflelou, desde hace años soy clienta de esta marca y creo que tienen ofertas muy buenas. En el caso de los niños tienen un seguro por el cual si en un periodo de un año hay que cambiarle los cristales porque le haya cambiado la graduación se lo hacen gratis. Olivia entró ilusionada a la óptica, elegía las que se quería probar y finalmente nos decantamos por dos (unas rojas y otras moradas) de forma redondeada, porque según la profesional que nos atendió con esta forma se evita que miren por encima de la gafa.

Reconozco que pasé un par de tardes tristona al verla con las gafitas, pero realmente ella está encantada y, como nos vaticinó el oftalmólogo, se ha adaptado perfectamente. Las lleva todo el día, salvo en la hora del baño y cuando se disfraza, porque dice que las princesas no llevan gafas. En cuanto se levanta pide sus gafitas y ella se ocupa de limpiarlas cuando se las pone.

¿Qué es la hipermetropía?

Según el Instituto de Microcirugía ocular, la hipermetropía es un defecto de refracción o error en el enfoque visual, en la mayoría de los casos de origen herediatario.  Las imágenes se enfocan, en teoría, por detrás de la retina, y por ello la visión es borrosa, especialmente de cerca. Se debe a que el diámetro del globo ocular es más pequeño de lo normal, o a que la córnea es demasiado plana. La mayor parte de los niños son hipermétropes al nacer (hipermetropía fisiológica), un defecto que se va corrigiendo a medida que se desarrolla el ojo, y suele desaparecer en la adolescencia. Si llegada esta edad no se ha corregido completamente, es probable que persista de por vida, aunque sin evolución.

Cuanto antes se diagnostique mejor, así que no dejéis de hacer la primera revisión oftalmológica a vuestro hijo entre los 3 y los 4 años aunque no tengan síntomas.

 

    • Eva
      02/03/15

      La verdad que estaba guapísima cuando la vi y parecía que llevará gafas de toda la vida ;) Nosotros de momento tenemos un águila en la familia pero no me despistó porque nuestra carga genética tB esta ahí. Sin embargo los ojos azules nos pasan la factura del sol y nos las hemos visto canutas desde bebé para ponerla gafas. Menos mal q la edad va dando entendimiento y ahora no tenemos que pegarselas y las pide ella.
      Viva el ‘club de las gafas’ Ah! Y a ver con quien hay q hablar para ver una princesa con gafas en la gran pantalla ;) jejeje

        • Cruz
          03/03/15

          Qué buena idea lo de la princesa con gafas, jaja! Gracias por comentar, linda

    • Con lo miope que yo soy, es uno de los temas que más quiero controlar con mi bichilla. Ahora sólo tiene 15 meses,pero en cuanto arruga la nariz y entorna los ojos ya creo que es síntoma de que no ve bien.

        • Cruz
          03/03/15

          Pues en cuanto tengas dudas, llévala al oftalmólogo, que cuanto antes se controle mejor!

    • Daniel
      02/03/15

      Mi hija Nikita, al igual que la tuya, tiene muchas posibilidades de tener problemas de vista: padre miope, madre miope, tíos miopes, abuela paterna miope… Casi coincidiendo con su quinto cumpleaños, y a pesar de no tener ningún síntoma, decidimos llevarla a una revisión de la vista y salió perfecta. Lo que me lleva a tu última recomendación: tanto el doctor como la optometrista se mostraron extrañados por que hubiésemos decidido llevarla a revisar sin ningún tipo de síntoma. Cosa con la que no estoy de acuerdo. Prefiero tu consejo :-)

        • Cruz
          03/03/15

          Sí, una revisión no hace mal a nadie!

    • Cuestión de madres
      03/03/15

      Ohhhhhhhhhhhh qué bonica está con las gafas!!!!!!!!! la hija de una amiga también lleva gafas desde hace poco y mi amiga dice que su hija a cambiado. Ahora va feliz al cole y sonríe más y es que …. no veía bien y se sentía frustrada y no sabía por qué… así que para prevenir yo ya llevé a los míos por si las moscas.. aunque por genética tienen pocas papeletas ;)