Coca-Cola y los buenos hábitos alimenticios

 

Hace unos días estuvimos disfrutando de la tercera experiencia organizada por Coca-Cola dentro de su campaña #Supermamafeliz, centrada en el bienestar emocional, nutricional y físico. Y la verdad es que, además de aprender sobre nutrición y cocina (ya os pasaré las recetas), lo pasamos genial; tanto grandes como pequeños. ¿Queréis saber por qué?

La cita fue en la Escuela de Cocina Telva en Madrid, donde Rafa Urrialde, Responsable del Área de Salud de Coca-Cola Iberia, nos ilustró con su charla “Mitos sobre nutrición”. Rafa tuvo que lidiar con la curiosidad de unas madres blogueras entregadas a la causa de descifrar las claves de una buena alimentación, un tema que a mí especialmente me preocupa bastante porque tengo la sensación de que cada vez comemos peor (en nuestro país, uno de cada cinco niños tiene sobrepeso). Mientras nosotras tomábamos buena nota de lo que hay y no hay que hacer para cuidarse, nuestros hijos se lo pasaron pipa en la ludoteca de la escuela.

Tras esta didáctica charla, Sesé San Martin, chef y directora de la Escuela de Cocina Telva  (su blog, Mis cinco tenedores, no tiene desperdicio) se nos metió a todos en el bolsillo con su master class en la que cocinamos cuatro recetas, aparentemente fáciles y descaradamente ricas: quiche de cebolla caramelizada y queso azul, ensalada de espinacas, caracolas de ave con jamón y tarta mousse de chocolate.

Para mí, lo mejor de este evento fue su final: los niños se incorporaron a la cocina de Sesé para echarla una mano: unos separaban las yemas de las claras; otros amasaban la masa de la quiche y algunos, como Martina, simplemente observaban mientras picoteaban de los platos que ya estaban acabados. La cocina era una fiesta y eso es precisamente lo que Sesé (periodista, Gran Diploma Cordón Bleu de Paris y ¡6 hijos!) pretendía: que todos participásemos. Está demostrado que si tus hijos te ayudan a cocinar, poco a poco se les irá inoculando el “virus cocinilla”, lo que me gusta pensar que, en un futuro próximo, se traducirá en que cocinarán con gusto y, por tanto, comerán mejor.

Desde este verano, intento hacer partícipe a Martina de la preparación de las comidas y es cierto que he notado que ahora se atreve a comer cosas que antes rechazaba sin darles una oportunidad; creo que por el simple hecho de que ella las ha cocinado. Así que seguiremos en esta línea, aunque la cocina (y parte del salón y mi despacho) acaben que da pena verlos.

Y vosotras, ¿cocináis con vuestros hijos?

    • ksandra
      01/10/14

      Coca-cola y buenos hábitos alimenticios en la misma frase… mmm.

        • Laura
          09/10/14

          Sí, sé que suena a contradicción total, pero no todo es cómo parece ¿o sí?

    • ¡Me encantan estos eventos de Coca cola! Mi bichilla aún es pequeña para las tareas de cocina pero estoy esperando a que crezca, a ver si así desarrollamos las dos una nueva afición de forma conjunta, porque la verdad es que para el arte culinario no soy nada diestra.

        • Laura
          09/10/14

          Yo tampoco soy un crack de la cocina (¡ya me gustaría!), pero reconozco que implicar a Martina en la cocina ha sido todo un acierto.

    • Como os lo pasáis!!

        • Laura
          09/10/14

          ¡¡Sí!! Tengo que aprovechar que a partir de principios de diciembre se me acaba el chollo…