Cómo las madres blogueras pueden convertir una conversación en Twitter en un movimiento: el 15-J

 

El colectivo de madres blogueras se ha convertido en un auténtico lobby en Estados Unidos, donde son un verdadero grupo de presión y las marcas las tratan entre algodones para que hablen (bien) de sus productos. En España, este grupo de madres empieza a cohesionarse con iniciativas como la que ha puesto en marcha Mónica de la Fuente, bajo el nombre de Madresfera. Un ejemplo de cómo marcas y madres pueden compartir intereses y salir beneficiados.

Pero si algo me ha llamado la atención es la rapidez, compromiso y profesionalidad de este grupo de cibermadres para unirse por una causa, el bautizado 15-J. Lo cierto es que el fin de esta causa no es otro que el de pasar una noche entre madres, con muchas risas, gin tonics a gogó y conversaciones con más de 140 caracteres, pero si analizamos más allá, podremos observar la importancia del hecho: cómo se ha montado un evento en tan solo unos días perfectamente organizado al que han respondido rauda y veloz decenas de madres blogueras. Y todo ello a través de las redes sociales.

Por obra y gracia de tres activas mamás 2.0 (la madre a la que le gusta su barriola del Gremlin y la de la Niña Sin Nombre) que se contaban sus penas y glorias una noche vía de Twitter, nació este movimiento cuyo objetivo es la desvirtualización y, dicho sea de paso, el cachondeo. Para que os hagáis a la idea de la dimensión de semejante evento diré que algunas blogueras han comprado billetes para venir a Madrid, han reservado hoteles e incluso han alquilado un piso. Se calcula que seremos unas 50.

Las tres organizadoras, que valen su peso en oro, porque además de madres tienen sus respectivos trabajos y ocupan su preciado tiempo libre en el 15-J, han creado estos carteles tan preciosos para poner en los blogs participantes y colaboradores (como es el nuestro), fomentado la participación en Facebook y Twitter, han escrito comentarios en otros blogs, ocupado de la parte logística de la quedada (dónde y por cuánto principalmente) e incluso entablado negociaciones con patrocinadores (muchos han venido de manera espontánea, sin buscarlos). Otras blogueras también están poniendo su granito de arena, aportando ideas como el concurso de chapas sobre el 15-J.

Todo esto me hace reflexionar sobre la fuerza que tenemos, por lo que me gustaría que el espíritu del 15-J se quedara entre nosotras y lo utilicemos para otras causas no menos importantes como la de pasar una noche de chicas.

Así que madres blogueras, desempolvad vuestra ropa sexy (si es que tenéis la suerte de que os valga) o id corriendo de compras a por un vestidito a la moda porque lo que está claro es que hay que demostrar al mundo lo mucho que valemos. Que no somos drama-mamás que no podemos despegarnos de nuestros retoños ni un par de horas. Les queremos, les adoramos, nos encanta ser mamás, pero también mujeres. Y de armas tomar porque opinamos sin pelos en la lengua y somos influyentes.

Si queréis más información sobre el 15-J, visitad el evento en Facebook o los blogs de las tres artífices de este acontecimiento socio-cultural.

 

 

 

Siguiente >>

<< Anterior