¿Cómo puede saber Facebook que estás embarazada?

 

No somos conscientes de la huella digital que dejamos en la red. Los gigantes de internet, desde Google a Facebook, saben todo lo que hacemos e incluso lo que decimos.¿No os ha pasado que después de contar por email a una amiga que te vas a ir de vacaciones a Grecia te han salido anuncios de ofertas de hoteles o billetes a este país? ¿No os habéis salido de una tienda online sin comprar un artículo que os gustaba y no dejáis de encontrároslo cada vez que navegáis?

El caso que os cuento hoy es más llamativo todavía. Lo cuentan en Advertising Age, la revista más importante del mundo de la publicidad, y de la que habréis oído hablar si sois seguidores de la maravillosa serie “Mad Men”. El nombre (ficticio) de nuestra protagonista es Sally. Tiene 30 años, es emprendedora y está embarazada. Su embarazo fue hecho público en Facebook a través de una fotografía en el muro de su marido, en la que éste la etiquetaba. La imagen era el positivo de su test de embarazo.

Ilustración de Athletics, publicada en Advertising Age

Dos meses después, Sally estaba navegando por Facebook cuando se topó con un anuncio de la marca de pañales Huggies. Se quedó sorprendida porque en ese tiempo nunca había dicho nada de su embarazo en su perfil en esta red social, por lo que se figuró que Facebook había relacionado la fotografía del test de embarazo del perfil de su marido con ella. ¿Cómo si no podría saber Facebook (y su cliente Huggies) que ella estaba embarazada?

Sally trasladó este hecho a la revista estadounidense, que se puso en contacto tanto con Facebook como con el anunciante, quienes le dieron como explicación que el perfil de Sally fue seleccionado para mostrarle el anuncio sin saber que estaba embarazada, ya que para la campaña, de dos semanas de duración, se segmentó a padres de niños pequeños, fans de Huggies y sus amigos, así como mujeres entre 18 y 34 años. Esta última segmentación es por la que probablemente Sally pudo ver el anuncio, aseguran desde la marca de pañales. Facebook, por su parte, asegura que no usa el contenido de las actualizaciones de sus usuarios para dar información a sus anunciantes.

Sin embargo, la revista afirma que muchos anunciantes consultados para este artículo, y que se dirigen a mujeres embarazadas, creen que Facebook las identifica, al menos en parte, a través de las actualizaciones de estado. Incluso algunos aseguran que Facebook así se lo ha confirmado. Según la red social, cuyos algoritmos de segmentación son tan secretos como la fórmula de la Coca-Cola, estos anunciantes pueden averiguar las usuarias embarazadas chequeando las páginas de las que son fans las usuarias (marcas de productos de bebé, por ejemplo). Facebook insiste en que NO usan las actualizaciones de los usuarios (es decir, sus estados, sus fotos, sus comentarios) para “marcar” a las embarazadas.

Pero Advertising Age ha hablado con alguien que contradice a Facebook: laresponsable de marketing de Café Mom (una red social de mamás) revela que ha conseguido identificar a más de un millón de usuarias de Facebook que están embarazadas o les gustaría estarlo a través de palabras clave como “náuseas” y “test de embarazo” en sus conversaciones gracias a una herramienta publicitaria que ofrece Facebook a sus anunciantes. Y Facebook sigue negando la mayor. Según su portavoz, las mujeres segmentadas por Café Mom proceden de “me gustas” o “intereses” de las usuarias, no por sus conversaciones. Pero, ¿no es un poco raro que una mujer haya dado al “me gusta” de una página de náuseas?

Facebook no es el único gigante de la red que oculta su algoritmo de segmentación, Google tampoco es transparente en este sentido. Estamos en sus manos, porque ya no solo es lo que compartamos nosotros sino lo que compartan otros de nosotros (como el caso de la foto del test de embarazo).

¿No os da vértigo pensar en todo lo que saben estas compañías de nuestra vida 2.0 y por ende, de la 1.0?

¿Os ha pasado algo similar a lo que os cuento?

Leer el artículo original en Advertising Age aquí.

Os recomiendo otro interesante artículo sobre las prácticas de Facebook publicado en Abc.

 

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