Dos años con Olivia

 

Hoy hace dos años que me convertí en mamá y mi experiencia está siendo maravillosa. Cuanto mayor es Olivia, más disfruto de ella.Dicen que los dos años son terribles, pero de momento no se han manifestado (aunque ahora estamos pasando una mala época con la salida de las muelas). Olivia sigue siendo una niña muy tranquila, que se entretiene mucho con sus juguetes, haciendo torres o paseando a su muñeca.

Me sorprende la agilidad que tiene con ese mini-cuerpecito y cómo sube las escaleras sin ayuda, me enternece cómo me pide que le lea cuentos por la noche (“lee”, me dice), me río al ver cómo le apasiona comer jamón y cómo se emociona cuando ve “Dora la exploradora”.

Los momentos estelares de este año han sido:

  • A partir del verano pasado, se le rizó el pelo. Lo que parecía un pequeña ondulación ha devenido en una gran melena de rizos dorados, con la que su madre y abuela presumimos allá donde vayamos.
  • A los 16 meses, la señorita decidió que ya podía andar sola. Ella dijo que para ir tambaleándose, mejor seguía gateando. Así que un buen día comenzó a caminar y con soltura.
  • A los 18 meses le salió el primer diente. Sí, habéis leído bien. En realidad fueron dos a la vez y su primer avistamiento fue difundido en la familia por whatsapp como si fuera la noticia del siglo.
  • No hace frases, pero ya junta dos palabras para pedir “más agua”, por ejemplo. Sabe decir pulpo y ipad, pero no su nombre. También dice algunas en inglés, como openstar o moon (vamos a clases de inglés desde septiembre, ya os haré un post).
  • Sabe jugar al fútbol. Vale, soy una exagerada, pero controla muy bien la pelota, sabe pisarla y chutar con gran precisión.
  • Lo suyo no es el agua. Hemos hecho dos intentos en dos épocas distintas en clases de matronatación, pero no quiere pasar de la fase koala. He tirado la toalla.
  • Un día durmió 16 horas seguidas… y no estaba mala. Ya sé que muchas me “odiáis” por este lironcillo que me ha salido, pero debe ser que ha cogido todos los genes dormilones de sus padres.

Este fin de semana han comenzado las celebraciones de su cumple (a esta edad son como el Jubileo de la reina de Inglaterra). Como todavía no tiene amigas (no va a la guarde), invité a las mías, que tienen hijos de su edad y a mis sobrinos pequeños. El lugar elegido fue una ludoteca cercana a mi casa con castillo hinchable, campito de fútbol, casitas de juguete, balancín, motos, pizarra y un montón de juguetes a su disposición. Les dieron de comer pizza y tarta y las madres pudimos charlar tan ricamente mientras les veíamos disfrutar. ¿Hay algo más divertido?

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