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Tras de mí se cierra la habitación 6407 de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid. Es la  primera vez que Martina ve la luz. Yo soy la única afortunada que puede escaquearse de cargar con las maletas, bolsas, plantas, flores, cestas de frutas y demás enseres que una personita de 49 cm. es capaz de acumular en solo dos días de vida. Mi única función es no dejarla caer mientras repto con pasos de geisha.

El viaje hasta el coche es lo más parecido a una travesía en el desierto. Nos peleamos durante un tiempo indecente con el maxi-cosi y un desobediente cinturón de seguridad y por fin conseguimos encajar todo lo encajable en el maletero del coche y aledaños (mis padres arramplaron amablemente con el resto). He recorrido 500 metros con solo 3 kilos de peso y las piernas me flojean hasta pasados un par de semáforos. «Bueno, es normal, sólo hace dos días que he dado a luz, pero en otro par de días me recupero seguro», pienso ingenuamente.

En ese momento no era consciente de que aquello sólo era el principio del maldito
puerperio (o cuarentena). En la Wikipedia lo explican la mar de bien: se trata
del período que inmediatamente sigue al parto y que se extiende el tiempo
necesario (usualmente 6-8 semanas) o 40 días para que el cuerpo materno
-incluyendo las hormonas y el aparato reproductor femenino- vuelvan a las
condiciones pre-gestacionales. Traducido al cristiano: un mes en el que no te
reconoces (ni ganas que tienes de hacerlo viendo lo que hay) porque tu cuerpo
ha decidido vengarse de ti por los malos ratos que le has hecho pasar durante
los últimos nueve meses.

En estas semanas de recuperación (vamos a utilizar este eufemismo para entendernos, pero que nadie se engañe o ¿de verdad una puede recuperarse durmiendo a intervalos de dos horas?) nuestro cuerpo es nuestro enemigo: las bajeras duelen (tengamos o no puntos de sutura), las lumbares duelen (lógico si tenemos en cuenta que ahora nuestros órganos vitales se pelean por volver a sus lugares de origen), el pecho duele (si has decidido formar parte de la sacrificada congregación de madres que alimentan a sus retoños), los ovarios duelen (al efecto postparto se unen los entrañables entuertos o retortijones producidos por la oxitocina que se segrega al dar el pecho) y la cabeza también se resiente porque la falta de sueño ya empieza a hacer mella.

Definitivamente mi cuerpo es una piltrafa. Y una de las consecuencias más inmediatas es que de repente pierdo el sentido del ridículo estético… Nunca hasta entonces había combinado un pantalón de chándal negro talla rapero del Bronx con una camisa de vestir morada, digamos que holgadita, (sin mencionar los antilujuriosos sujetadores de lactancia). Pero ésta ya es otra historia…

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COMENTARIOS
18

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  • Luis 12/10/11

    Bueno, no te preocupes mujer, mi fondo de armario está repleto de chándales talla rapero del Bronx y siempre que sepas combinarlos adecuadamente no big deal. Ya en serio, mi mujer y yo tenemos tres hijas y efectivamente a las madres habría que haceros un monumento… ¡Enhorabuena a las dos!

  • OLGA 14/10/11

    Jajaja, Laurita, es genial, a mí aún se me ponen los pelos de punta sólo de pensar en la subida de la leche y mi hija pequeña tiene 8 años. Ánimo y besos

    • Laura 15/10/11

      ¡¡Gracias Olga!! Pensaba escribir un post sobre el tema de la lactancia, pero al final lo he dejado pasar porque no quiero herir sensibilidades… Por cierto, Cruz me enseñó tu blog y me encantó (yo creo que te has confundido de profesión porque tienes una vena humorística que da gusto, bonita). Un besazo!

  • elisa 15/10/11

    hola Laura, Cruz! Soy Elisa, la amiga de Montse. Oye, qué idea tan genial lo de vuestro blog!!! Qué identificada me siento. Una vez Pablo me sugirió que hiciera esto mismo y le quité la idea porque pensé que no le resultaría interesante a nadie, pero leo vuestros post y me parecen geniales y muy muy interesante, así que ánimo y seguid contando experiencias!!! Pero, una curiosidad: de dónde sacáis el tiempooooooo!!!!!!! Un besazo a las dos y a ver si nos vemos con los enanos algún día. Nos encantaría!

    • Laura 17/10/11

      Yo pensaba como tú, Elisa, pero el poder de convocatoria de Mari Cruz es infinito…¡y aquí estamos! Y realmente no se tarda tanto tiempo, de verdad (calcula una hora y media a la semana). Si no venís a la Seminci este año (nosotros, sí), espero conocer a Nicolás antes de que haga la primera comunión, así que tendremos que organizar una cenita como la última. Un besazo guapísima!

  • Michel 15/10/11

    Hola Laura, seguro que a Martina y Olivia les encantará ver este email cuando sean mayores. Qué pena que no existiesen estas cosas cuando éramos pequeños dado que apenas tenemos algunas fotos. Mucho ánimo con el blog! Besos

  • Vivi 15/10/11

    Puer… qué? Menos mal que luego lo explicas en el texto (gracias Wikipedia!). Me temo que voy a necesitar un diccionario madre-no madre para seguir leyéndoos… aunque tal y como las describes una casi puede hacerse una idea de las sensaciones! Muy buen blog, chicas!

    • Laura 17/10/11

      Je, je, je, me encanta lo del diccionario madre-no madre… Descuida chati, que en próximos posts echaré mano de él para no volverte loca a ti y al resto de amig@s que todavía tenéis la suerte de retozar entre las sábanas un domingo por la mañana sin que un pequeño troll aparezca tras ellas ¡Qué cabro… ere!

  • Diana 17/10/11

    Laura, cómo se nota la profesión, ¡pero qué bien escribe la condená!!. Muchos besitos, ánimo que lo haces muy bien y Martina ha vencido a un pequeño Hooligan (o como se escriba), que hizo llorar a Diego

    • Laura 17/10/11

      ¡¡Gracias Diana!! Sobre todo porque trabajando y con tres churumbeles esperándote a la salida has tenido tiempo para echarle un vistacillo al blog … Y la enhorabuena es para ti por estar en los primeros puestos de mi ranking de mejores-madres-que-giran-a-mi-alrededor.

  • lucía 17/10/11

    muy bien! esperamos más post divertidos y con palabras raras ;)

    • Laura 17/10/11

      Lo de “palabras raras” me recuerda una de las razones por las que hemos creado este humilde blog: no perder la perspectiva (y pensarnos que el “planeta madre” es el que controla el universo).Convencida estaba yo de que “puerperio” era tan común como “gripe”, pero ya veo que no…¡¡Gracias Luci!!

  • NOE GRANADA 17/10/11

    Hola preciosa¡¡¡¡¡¡MUCHAS GRACIAS por crear el blog¡¡¡¡ estoy a un mes y medio de …..tachán salir de cuentas…..y toda esta información me viene de perlas y además me encanta la sensación de no sentirme sóla en todo este mundo en el que madre mía….quién está preparado para esto¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡UN BESO ENORME DESDE GRANADA Y DE NUEVO GRACIAS VOY A SER UNA GRAN SEGUIDORA Y PARTICIPANTE DEL BLOG¡¡¡¡

    • Laura 17/10/11

      Me alegro de que mis (des) venturas te sirvan de ayuda, aunque seguro que después de los peazo cursos de crecimiento personal que diste tú lo afrontas de otra manera…¡¡Tengo ganas de ver a Candela!! ¡Cuídate guapísima!

  • Fale 17/10/11

    Enhorabuena por el blog, que está muy bonito. No sé si seré capaz de seguir leyéndolo porque para mí son historias de terror que me ponen los pelos de punta, pero se intentará, que me alegro de leerte.

    • Laura 17/10/11

      Bueno, bueno,mira quién anda por aquí… ¡Qué gratísima sorpresa! Pues Falete tú serías un comentarista de lujo porque entre tu acertada pluma y tu lengua viperina (en temas de emparejamiento-mamatrimonio-hijos) seguro que nos arrancabas unas risas… Yo también me alegro de leerte Fale