Elegir cole: una decisión importante

 

El tablón de anuncios situado en la entrada del cole de Darío cobra vida una vez al año. La verdad es que se usa entre poco y nada, fundamentalmente para poner una lista ideal en la que todos los niños (o casi todos) comen bien (o muy bien, dependiendo de la cuidadora) en el comedor. Pero una vez al año, el tablón se llena de hojas y ojos ávidos con información sobre el periodo de inscripción para el curso siguiente y las consiguientes jornadas de puertas abiertas, información de baremos, plazas disponibles, los famosos y polémicos puntos de libre designación, documentación diversa a presentar, etc, etc.

pizarra

En el pasillo se mezclan por unos días padres y madres con caras angustiadas (los que vienen buscando información) y otros tantos con caras de comprensión (los que estamos allí a buscar a nuestros churumbeles y todavía tenemos el recuerdo de este proceso).

Elegir colegio para nuestros peques, es, para algunas familias, un momento clave, y que en ocasiones se vive con cierta angustia. ¿Estaré eligiendo bien? ¿Es realmente una decisión tan importante? Porque la educación no es sólo competencia del cole, pero también es verdad que van a pasar en él, como mínimo, 7 horas al día los próximos 9 años de su vida…. Pero la verdad, es que para mí, la cuestión central es: ¿realmente elegimos? ¿tenemos capacidad los padres y madres para decidir el modelo educativo que más nos gusta? ¿Hay muchas diferencias entre unos coles y otros? Y sobre todo ¿tengo la información necesaria/suficiente para tomar esa decisión?

Visto en perspectiva (corta, que llevamos sólo año y medio en el cole), me he dado cuenta de varias cosas. La primera es que, efectivamente, hay un mundo entre unos centros y otros en términos de ambiente escolar, relación de los padres y madres entre ellos y con el centro, y oferta de actividades (en esto me refiero a las extraescolares), pero si rascamos un poco, en cuanto a modelo educativo, no hay grandes diferencias. Vale que hay centros con más y menos brillo, pero la mayoría siguen anclados en un modelo educativo totalmente obsoleto.

Tengo que admitir que, el día que supimos que teníamos plaza en el cole que habíamos puesto como primera opción para Darío, la felicidad fue máxima, fue como si nos hubiera tocado la lotería. El cole Darío es un cole pequeño (línea dos), con buenos resultados académicos (a nivel de búsqueda de información en internet, éste es el único criterio que se publica y que se puede consultar), y cerquita de casa. Pasado el tiempo, mi emoción se ha ido desinflando. Sigo pensando que es de las mejores opciones que teníamos en el barrio, y la cercanía no es sólo una cuestión de comodidad, es una cuestión también de relaciones personales y sociales (al final se hace mucha vida en torno al colegio con cumples, parque… etc y si está lejos de casa, esto es más complicado), pero día a día, mi emoción se ha transformado en decepción, quizá frustración…

¿Por qué me he “desinflado”? Pues por varias razones. Para empezar, el cole, a pesar de ser pequeño, es, bajo mi punto de vista, un “búnker”.  Existe un cierto malestar entre padres y madres por la falta de información (eso sí, expresado sólo en el grupo de Whatsapp de padres y madres y generalmente no comunicado al centro), pero para mí, la incomodidad viene de una cierta actitud del centro que ha creado desde el día uno una especie de muro que no permite a los padres y madres acercarse al centro  ni de manera física ni de ninguna otra manera (siendo la participación de las familias en el día a día del centro inexistente).

Por otro lado, en paralelo a esta incorporación de Darío y nuestra al mundo educativo, en la organización en la que trabajo, Ashoka, hemos empezado a trabajar con temas educativos, y esto me ha abierto los ojos hacia dimensiones en las que nunca había pensado antes. Durante el último año un súper equipo de la organización ha trabajado duro para identificar lo que denominamos “Escuelas Changemakers”, centros educativos en España y en todo el mundo, que están educando a sus alumnos y alumnas en competencias changemakers, es decir, competencias, habilidades y valores necesarios para vivir y ser un agente activo y de cambio en la sociedad del siglo XXI, que es una sociedad global, colaborativa y con importantes retos sociales. Habilidades como el trabajo en equipo y colaborativo (que es algo más que sentar al alumnado en mesas enfrentadas), el liderazgo compartido (lejos de la competitividad habitual), el pensamiento crítico (opuesto a clases magistrales, deberes y trabajo para casa), etc. Son algunas de las claves de estos colegios e institutos. No se trata de aplicar metodologías alternativas (que las hay buenas y malas, como las tradicionales), o de renegar del currículum educativo (y no aprender a leer o escribir). No. Se trata de escuelas que en un momento dado se han parado a reflexionar sobre lo que hacían, sobre el valor de la educación, sobre el sentido del modelo educativo que estaban ejecutando en una sociedad cambiante como la actual. Casi todos los centros tuvieron un punto de inflexión, de reflexión, que les llevó a iniciar un cambio, con la complicidad (a veces difícil de obtener) de las familias, del alumnado, y por supuesto liderado por el profesorado, y poco a poco, algunos en 2 años otros en 15 han evolucionado hacia una aproximación de la educación diferente; hacia una educación útil para la vida, útil para la sociedad, y útil para los niños y niñas, entendiendo “utilidad” como algo nada instrumental, sino como una aspiración.

Os invito a ver unos vídeos sobre las escuelas que ya se han seleccionado en España (por cierto, el día 13 se unen 3 nuevas escuelas a esta red, todas ellas públicas), para entender que la educación puede ser algo más que aprender a leer, escribir y sumar. Que la educación puede ser un proceso rico, que acompañe a los niños y niñas (con sus especificidades, potencialidades y dificultades) de manera personalizada, que puede ser un elemento de ciudadanía, inculcando valores y actitudes que les inviten a mirar al mundo con otros ojos y a participar de manera actividad en sus comunidades.

Dicho todo esto, si tuviera que elegir colegio de nuevo este año, me temo que el problema es la oferta no ha cambiado. No hay información suficiente sobre la filosofía de los centros, pero sobre todo no hay más oferta, no hay mucha capacidad de salirse del camino establecido. Pero creo que como padres y madres tenemos que empezar a demandar una educación diferente, porque las familias, si bien podemos ser actores claves de este cambio, la realidad es que casi siempre jugamos un papel de resistencia al cambio, tan o más fuerte que el de los profesores/as.

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Elegir colegio o cómo jugar a la ruleta

    • Ana Cristina
      06/04/16

      Hola amigas!
      Me ha encantado el post. Nosotros “iremos al cole” en septiembre y estamos ahora en pleno proceso de solicitud. La verdad es que, por diferentes motivos que no vienen al caso, la elección del centro no nos ha dado demasiados quebraderos de cabeza; las opciones son las que son y nos hemos decantado por la más cercana a nuestro estilo de familia. Así que, de momento, ha sido fácil. Pero, desde el parto, no recuerdo haber pasado tanta angustia, ni tanta ansiedad porque todo salga bien. Lo que más me preocupa es que, en estos tres años, hemos descubierto a una personita alegre, súper cariñosa, libre, activa, que se pasa el día riendo e inventando historias cotidianas con sus muñecos, que está llena de vida, que se “come el mundo”y a los que estamos en él, que no se le pone nada por delante para aprender rapidísimo, que le encanta la música y baila sin parar, que disfruta al máximo de su familia y amigos, que irradia fuerza a la par que una sensibilidad extrema, y un largo etc. que llena nuestro día a día y que es nuestro mundo. No sé si pedimos mucho, pero nos gustaría que nada de esto cambiara por escolarizarla… Un beso y gracias por seguir escribiendo artículos tan interesantes.

    • Fernanda
      08/04/16

      El link de vídeos de historias de cambio.org no funciona :(
      Estamos en pleno proceso de selección … Gracias por la info