Gas de la risa en el paritorio

No salgo de cuentas hasta el 5 de diciembre, pero algunos días ya empiezo a visualizar cómo será el momento del parto. Dicen que el segundo suele ser más rápido. Ojalá porque con Martina estuve 14 horas, aunque no me quejo porque después de escuchar los partos de algunas amigas, he llegado a la conclusión de que el mío fue un paseo. Precisamente la semana pasada me topé con una noticia sobre el uso del óxido nitroso, más conocido como “el gas de la risa”, en los paritorios. Por lo visto, en países como Finlandia, Canadá, Inglaterra, Suecia y Australia lo emplean en el 40-50% de los partos y en Estados Unidos también comienza a ganar adeptas.

El uso de este gas se está convirtiendo en una opción cada vez más empleada en los paritarios norteamericanos (concretamente en 19 hospitales y 14 centros médicos) debido a sus efectos a corto plazo (el cuerpo de la madre lo elimina en segundos al inhalar el aire de la habitación), además de la flexibilidad en su administración (se lo puede poner la propia madre) y el abaratamiento de costes. Ya sabemos que en Estados Unidos la sanidad no es pública y si nos fijamos en los precios de ambos métodos, la diferencia es abismal: la epidural encarece los costes del parto entre 250 y 1.000 dólares, frente a los 15 dólares que cuesta administrar este gas.

Lo bueno del “gas de la risa” es que mantiene a la madre consciente, sin dificultarle la movilidad durante el trabajo del parto, en comparación con los efectos de la anestesia epidural, que puede dejarla anestesiada de la cintura para abajo durante varias horas. Otras ventajas: la capacidad de respuesta del personal médico y que los efectos de alivio del dolor son inmediatos cuando optan por el gas, frente al uso de la epidural, que requiere personal especializado y puede ser ineficaz si llega tarde. Además, el óxido nitroso puede ser administrado de manera complementaria a otros métodos de anestesia.

 

Desventajas: Es un analgésico moderado, es decir, no puede neutralizar del todo el dolor, por lo que puede resultar insuficiente para algunas mujeres, y causa sequedad en la boca, necesitando continuamente tomar sorbos de agua. Además, su uso continuado puede provocar náuseas, sobre todo al principio, debido a una succión descontrolada; después la mujer puede continuar usándolo, pero en algunos casos las náuseas persisten y no se puede seguir con él.

El óxido nitroso (50% de óxido nitroso y 50% oxígeno) se descubrió en 1771, pero empezó a usarse cien años más tarde como analgésico para atenuar el dolor de las madres durante el alumbramiento. En 1934 su uso se extendió cuando se inventó un mecanismo mediante el cual las mujeres fueron capaces de administrárselo a sí mismas.

Pero ¿cómo funciona realmente? Muy sencillo: El óxido nitroso actúa bloqueando los estímulos del dolor que viajan por la médula espinal hasta el cerebro. Parece ser que también provoca la liberación de endorfinas. Antes de cada contracción, la madre inhala el gas a través de una máscara y el dolor desaparece en, aproximadamente, 30 segundos. En condiciones normales se expulsa de los pulmones y no se acumula en el cuerpo, por lo que el efecto se disipa también rápidamente, en unos 60 segundos. A los dos minutos no quedan rastros del compuesto en el cuerpo.

En nuestro país cada vez son más los hospitales que lo administran, aunque no lo suelen ofrecer (tienes que solicitarlo tú). Yo, por el momento, seguiré optando por la epidural (con Martina me fue muy bien) porque la verdad es que no me fío de que me quite del todo los dolores. Y vosotras, ¿os atreveríais a usarlo?

    • Yo si tuviera un tercer hijo, pasaría de la epidural y eso que mis dos partos han sido con epidural. Pero sobre todo en el segundo me perjudicó más que otra cosa y creo que yo aguanto bastante bien las contracciones, así que con el gas de la risa supongo que podría tirar ;)

      Como no sé si te veré antes, que sea una horita corta guapa!!! ;)

        • Laura
          14/11/14

          Sí, es cierto que la epidural a veces es “jodidilla”, pero yo he tenido tan buena experiencia y me da tanto miedo el dolor, que no sé si me arriesgaría a que el óxido nitroso no me funcionara… ¡Muchas gracias! Pues ya os enteraréis por el blog de cómo ha ido todo porque mi idea es seguir escribiendo. ¡A ver si encuentro tiempo!

    • El otro día lo escuché por primera vez!!!! y me sorprendió bastante porque ya está bastante extendido en otros sitios y aquí nadie habla de ello… Yo salgo de cuentas en tres semanas y no me he informado del asunto, la verdad es que mi primer parto fueron 5 horas y con epidural una maravilla..y el segundo en una hora el crío estaba fuera pero sin epidural, los últimos 20 minutos son algo parecido a la muerte,jajaj… Así que al tercero voy como en una lotería, con llegar a tiempo al hospital me conformo!!! Que salga todo bien!

        • Laura
          14/11/14

          Buf, no me imagino dar a luz sin ningún tipo de anestesia, la verdad, aunque si me aseguraran que en una hora, como tú, Adriana está fuera, firmo. Yo, por el momento, sigo fiel a las viejas costumbres (epidural). Cuando alguna nos cuente cómo le ha ido con el “gas de la risa”, me animo, aunque ya pocas oportunidades voy a tener porque sí o sí ¡Adriana es la última! ¡Gracias por los ánimos!

    • Paloma Gracia
      05/11/14

      Hola! Primera noticia, nunca lo había oído. Hace un año di a luz a mi segundo hijo y en ningún momento me presentaron esta alternativa. Y creo que de haberla tenido como opción, la habría descartado. ¿Por qué? no sé, a mi también me fue muy bien con la epidural con el primero, viví intensamente el parto, y me recuperé muy bien. Y además, que quede entre nosotras, me da pánico el dolor.
      Gracias por la información! Un abrazo

        • Laura
          14/11/14

          Je, je, je, sí, a mí también me da pánico el dolor, sobre todo después de haber vivido las “maravillosas” contracciones de la oxitocina… Yo soy pro epidural a muerte, pero es interesante ver que existen otras opciones, aunque ésta en concreto en nuestro país todavía no se estile demasiado.

    • Cruz
      06/11/14

      Yo soy de las que siempre he tenido pánico al parto así que sin epidural no me lo puedo ni plantear, la verdad. Pero entiendo que las que son más valientes puedan tener esta opción que tienes otras ventajas.

      Un beso

        • Laura
          14/11/14

          Pues yo no me incluyo en el grupo de valientes :) , así que ¡comparto contigo mi apego a la epidural!