La proscrita liga del biberón 2

Hace unos meses, la revista Time publicó esta portada con el siguiente mensaje “¿Eres lo suficientemente madre?”. Y es que, desgraciadamente, sigue habiendo mucha gente que mide la calidad de una madre por el tiempo que le ha dado el pecho a su hijo.

Antes de que naciera Martina yo idealizaba la lactancia. Cuando veía a alguna madre que amamantaba a su hijo por la calle me parecía precioso. “Debe de ser una sensación increíble”, pensaba. Y no pasó mucho tiempo hasta que yo misma pude comprobarlo. Pero la película no fue como me la había imaginado.

De vuelta a casa

Después de dar a luz me sentía en una nube de felicidad. Todo me parecía perfecto. Tenía mucho sueño y los típicos dolores del postparto, incluidos los dichosos entuertos (retortijones producidos por la oxitocina liberada al dar el pecho), pero está claro que la adrenalina de haber vivido el momento más intenso de mi vida, mi nivel de oxitocina (la “hormona del amor” está por las nubes al dar a luz) y el constante ir y venir de amigos y familiares, que te crea la falsa ilusión de que siempre vas a estar acompañada, me permitió disfrutar de dos días de absoluta felicidad en los que solo me tenía que preocupar de darla el pecho.

 

Cuando volvimos a casa y nos instalamos en nuestra rutina de padres primerizos empecé a comprobar que la lactancia era mucho más sacrificada de lo que había imaginado. Michel empezó a trabajar a los cuatro días y a los doce, ya estaba viajando (la baja paternal de un autónomo es 0). Cada dos-tres horas Martina demandaba su comida. Era implacable. Y lo peor era que las tomas se eternizaban porque no paraba quieta. Se enganchaba, movía la cabeza, se estiraba, se desenganchaba, lloraba, se retorcía, volvía a engancharse; si alguien hablaba, volvía a girar la cabeza, y así la hora y media que solía durar cada toma.

En el hospital me salieron las primeras grietas. Mi madre que, además de ser enfermera, es una mujer bastante apañaíca, me compró unas pezoneras de silicona. Incomodísimas. Probamos con unas más pequeñas, pero nada. Yo seguía intentándolo con una sensación de inseguridad cada vez mayor. Y los comentarios de las matronas y las enfermeras que pululaban por mi habitación tampoco ayudaban: “Mejor quítatelas porque así la niña no come bien ¿no ves que son una barrera para ella?”, “solo son unos días de dolor, aguanta”. Pero el mejor me lo soltó una matrona muy jovencita: “Tienes que aguantar. Yo le di el pecho a mis dos hijos y con los dos tuve mastitis, pero aún así no paré ni un día de darles el pecho”. Nunca olvidaré este comentario sentenciador porque el fue el primero de una larga lista.

Es cierto que las grietas fueron desapareciendo, pero al mes y medio yo no experimentaba ninguna evolución. Las tomas continuaban siendo eternas. Por no hablar de las nocturnas… Así que me apunté a un taller de lactancia, convencida de que allí daría con la fórmula mágica. No la encontré, pero sí me sirvió para comprobar que yo era de las afortunadas. Allí todas le enseñábamos a la matrona nuestras “heridas de guerra” y ojiplática me quedé cuando eché un vistazo a mi alrededor. Las había hasta con costras. Estaba claro que todo lo que me ocurría era normal, así que solo me quedaba una salida: aguantar. Y eso hice durante dos meses y medio.

El Sacaleches de Medela

En uno de esos momentos de cansancio brutal decidí que sustituiría una de las tomas de madrugada por un biberón de mi leche, así Michel podría dárselo y yo, dormir un poco más. Me hice con un sacaleches manual de una amiga, me instalé frente a la televisión y empecé a “ordeñarme”. La estampa daba pena. Aquello era lo menos natural del mundo y, además, el resultado fue patético: en media hora solo había conseguido extraer un chupito de leche. Una amiga me aconsejó el sacaleches eléctrico de Medela. Lo compré y empecé a almacenar biberones en la nevera y en el congelador. Aquello funcionaba. El problema es que, al mes de utilizarlo, Martina empezó a cansarse del pecho así que, poco a poco, me fui encadenando al sacaleches. Me iba con él a todos lados. Al final le cogí tanta manía que cuando definitivamente cerré este capítulo me deshice de él por ebay.

¡Al rico biberón!

En estos tres meses y medio mi motor para darle el pecho fue el hecho de que la leche de fórmula carecía de los anticuerpos que yo sí le facilitaba. En contadísimas ocasiones sentí ese vínculo emocional que une a madre-hijo/a y que yo tanto anhelaba. Claro que entre el cojín de lactancia (estilo mesa camilla), los discos de lactancia, la crema purelán y el maquiavélico sacaleches aquello era el proceso menos natural del mundo… Y no debo de ser la única que ha pasado por esto: a la salida del hospital, el 80% de las madres españolas da el pecho a sus bebés; a los tres meses, solo lo hace el 52%; y pasado medio año, la cifra baja al 25%, según datos de la Comisión de Lactancia de la Asociación Española de Pediatría.

Todo el mundo sabe que la leche materna es más completa que la de fórmula, pero una madre no es mejor ni peor porque opte por una u otra opción.

    • desmadreando
      13/09/12

      Aplausos. Y aún así seguirán y seguiremos juzgando.

        • Laura
          14/09/12

          Se baja el telón.
          Sí, sí, eso está claro. Pero yo necesitaba escribir este post. Me lo pedí el cuerpo hace muuuuuuuucho tiempo. :)

    • Elena
      13/09/12

      Me ha gustado mucho tu post. Yo tengo cuatro hijos y a los cuatro les he criado con biberon desde que cuando empecé a informarme con el primero me acojonaron con tanta cosa “positiva”. Yo también pido un respeto desde mi blog (http://educandoacuatro.blogspot.fr/2011/07/un-respeto-al-biberon.html) a las que hemos optado por el biberón por decisión propia porque no por dar el bibe somos peores madres ni queremos menos a nuestros hijos.

        • Laura
          14/09/12

          ¡Cuatro hijos! Ya solo por esto mereces el mayores de los respetos. Yo solo tengo una y no me da la vida…je, je.
          Pues sí, tienes toda la razón. Y seguro que tus cuatro churumbeles están para comérselos, a pesar de haber utilizado ese instrumento actualmente demonizado por muchos (y sobre todo muchas): el biberón. Que sepas que los que tenéis más de dos hijos me parecéis unas heroínas. Antes no me daba cuenta, pero ahora cada vez que os veo por la calle lo pienso.

    • Pues qué quieres que te diga, chapó! yo me sentí igual que tú. Mi deseo de dar el pecho a mi peque era enorme. Quería con todas mis ganas poder contribuir a que su desarrollo y sistema inmunológico fuera mejor. Pero la realidad me dio una buen patada en las narices. En mi caso, además de los dolores, grietas, bultos, etc se me complicó la situación con que se me descontrolaba el azúcar con cada toma. Me daban bajones y subidones increíbles, con cifras realmente preocupantes. Finalmente decidí sacarme la leche a horarios fijos después de mis comidas para controlar la situación. Me sentí como tú, despegada, desnaturalizada, triste. Aguanté casi 5 meses enganchada al sacaleches y finalmente lo dejé. Me parece que la lactancia es la mejor opción para el bebé, no lo dudo, pero no siempre es posible y la madre también cuenta, aunque muchos no se acuerden.

      Bxsss

        • Laura
          14/09/12

          ¡¡5 meses con el sacaleches!! Yo no sé de qué material estáis hechas muchas de vosotras.. ¡No dejo de sorprenderme con vuestros comentarios! Yo estuve un mes enganchada a él y me pareció durísimo. Nunca había escuchado lo del azúcar, pero debió de ser una pesadilla porque si ya es duro de por sí, que te pase eso lo dificultaría todo muchísimo más. Qué mala suerte. Pues chapó por todo el tiempo que le diste el pecho, teniendo en cuenta tus circunstancias… Yo estoy segura de que hubiera tirado la toalla bastante antes. Y sí, desgraciadamente, muchos no se acuerdan de que las madres también contamos. :)

    • Michel
      13/09/12

      Como marido sólo decir que me sorprendió el nivel de presión que soportó Laura desde que nació Martina. Una presión que me pareció agobiante e injusta. Comentarios diarios de las enfermeras y también de familiares, que aun con buena intención, sometían a una presión muy grande a la madre y venían a decir claramente que si dejaba de dar el pecho sería mala madre.
      A mi hermana y a mi y a tantos y tantos otros nos dieron biberón desde el principio y crecimos como robles. La leche materna es mejor, pero de ahí al drama hay mucho camino.

        • Laura
          14/09/12

          ¡Muchas gracias marío!

          Y doy fe de que te criaste sanote con biberón…

    • maria
      13/09/12

      Jajaja me ha encantado yo he vivido lo mismo y siempre lo cuento, xa mi la lactancia esta sobrevalorada, no pueden hacernos sentir peores madres x no vivirlo como un experiencia única. Lactancia si, si lo eliges libremente

        • Laura
          14/09/12

          Compro tu eslogan: “Lactancia sí, si lo eliges libremente”. Has dado en el clavo. :)

    • Vir
      13/09/12

      JO Laura, si que te esforzaste en mantener la lactancia materna…Menudo suplicio habeis pasado!
      Esta claro que es la mejor alimentacion, pero no la unica, y si por determinadas circunstancias tiene que ser mixta o “artificial”, pues no pasa nada.
      A mi me hubiera encantado haber estado esos 6 meses que recomeindan de lactancia única, pero..tampoco pude…
      Yo realmente la “presion” la note en el hospital, que las matronas no me dejaban ni ponerle chupete(mi madre aparecio con uno y fue mano de santo…)…Y de hecho la segunda noche se quedaba con hambre y el suplemento se lo dimos con jeringuilla, “para no acostumbrarle”
      Tambien me dijeron lo de aguantar…no se me olvida la frase de: “a los 15 dias hace costra” y fue cierto!!..Pero esos 15 dias de llagas fueron a lagrima viva cuando se enganchaba. Tambien usé pezoneras y..bueno…algo minimizaba el dolor…
      Pero en la primera revision con el pediatra, a los 10 dias, mi hijo habia perdido un kilo y me mandó lactancia mixta. Estuve asi 4 meses y medio, hasta que me operaron y debido a la medicacion tuve que dejarlo..De todas formas no tenia prácticamente leche, tambien me sacaba “chupitos” ;)
      Quizas cuando tenga el siguiente, tenga la oportunidad de darle pecho más tiempo..No se si tendra algo que ver la ansiedad de las primerizas…puede…O simplemente no produzco suficiente!.Pero tengo claro que no voy a sentirme mal si le tengo que volver a dar lactancia mixta.
      Besote

        • Laura
          14/09/12

          ¡Sí, señor! No puedo estar más de acuerdo contigo, Vir. Y está claro que tú también lo intentaste… Lo del chupete a mí también me lo dijeron y aguantamos como un mes sin usarlo, pero luego ya pasamos del consejo y lo compramos porque los berridos de madrugada eran insufribles. Y sí, yo creo que la ansiedad de las primerizas debe de influir porque a las madres que tienen dos o más las veo mucho más relajaditas, la verdad. Como siempre, un placer leer tus comentarios. :)

    • Paracelso
      13/09/12

      Yo solo puedo atestiguar que Laura se crió con biberón por motivos que no vienen al caso.
      Y mira qué lista y sana ha salido. En resumen, que la lactancia materna es mejor, pero sin dramatizar.

        • Laura
          14/09/12

          ¡Gracias por el piropo!
          Y está bien que un médico desdramatice. A ver si algunas matronas también aprenden…

    • Laura, me alegra tanto leerte, yo pase por algo parecido, pero más traumático porque no lo supe ver con cierta distancía y la cosa peto al mes y medio, dejándome totalmente traumatizada, con el tiempo lo he visto todo desde otra distancia, e inlcuso he escrito sobre ello, eso si no tan técnica como tú, ya me conoces en plan humor el título es “sin teta no hay paraiso” con eso te lo digo todo.

      Lo dicho que me encanta el posta, la explicación y la conclusión final

        • Laura
          14/09/12

          ¡¡Yo leí tu post!! Buenísimo. Y tienes toda la razón cuando dices que a veces no vemos las cosas con perspectiva por estar tan metidas en el tema en cuestión. Al principio (sobre todo si eres primeriza) todo lo vivimos con inseguridad, miedo, estrés, mucha responsabilidad y también mucha presión porque todas queremos demostrar (a nosotras mismas sobre todo) lo buenas madres que somos. Y todo esto con un run run de comentarios y consejos de fondo… ¡No me extraña que petaras con el tema pecho al mes y medio! Yo, si tuviera otro, me lo tomaría de forma totalmente diferente (que puedo dar el pecho a gusto, genial, que no se puede, doy el biberón. Y los comentarios me entrarían por un oído y me saldrían por otro). Voy a releer tu post porque recuerdo que me encantó.

    • bdiazrei
      13/09/12

      Te entiendo perfectamente… Yo aún le doy pecho a mi hija, tiene 4 meses, pero los primeros días fueron el horror, tanto por presiones del tipo “si no das teta eres todo maldad”, comp del tipo “dale biberón si ran mal estás q se críam igual”. Los consejos son basura, fue mi conclusión. Seguí adelante porque se me había metido entre los cuernos y pensaba “si llevo 1 semana así, le sigo dando como q me llamo Blanca”, “si llevo 15 días así, como q me llamo Blanca q le sigo dando”… Y conseguí pasar lo peor, que duró 1 mesecillo o algo más. Ahora va bien la cosa, pero sinceramente, noto mucho más vínculo madre-hija cuando la baño y chapotea, cuando nos reímos juntas o cuando me mira embelesada antes de dormirse… Y casi siento pena por esa gente q solo sabe de vínculos con la teta de por medio (uy, paro, q me enveneno).
      Un abrazo!

        • Laura
          14/09/12

          Je, je, je. Me ha encantado tu comentario. ¡Cuánto razón tienes!

    • Pettro
      13/09/12

      Me paso lo mismo con la primera, solo pude un mes, sin embargo con el nene llevo 8 meses….y si me resulta satisfactorio, si hay tomas eternas, aun ahora, pero lo que hago es cuando no puedo le doy un bidé de leche artificial y tan contentos. Te entiendo porque yo lo pase con la nena y sin embargo con el nene va todo bien y eso que tuve 2 mastitis….yo creo que todo depende del momento, de como se encuentra una y de cada hijo…. Una es madre por cuidar, educar y querer a sus hijos no por dar teta o biberón…pero hay muchas ganas de enfrentamiento, de criticar y juzgar a las demás por ahí fuera…

        • Laura
          14/09/12

          Pues qué alegría que con el segundo todo haya salido mejor. Me alegro porque debe de ser una sensación increíble. Ya te digo que yo apenas la sentí (recuerdo algún momento esporádico, pero muy poco). Y tienes toda la razón: Una es madre por cuidar y querer no por dar el pecho o el biberón.

    • Chitin
      13/09/12

      El mundo al revés…yo he vivido la situación totalmente opuesta a tí con mi nena. A los dos días de nacer tuvieron que ingresarla en neonatos por un problema de ictericia, sólo me permitían darla el pecho a unas horas determinadas y durante un tiempo establecido, nunca por la noche, se encargaban las enfermeras de darla un biberón. Yo iba siempre a todas las tomas que me permitían darla y me regañaban cuando estaba en la última del día (12 de la noche) o la primera a las 6 de la mañana, porque decían que tenía q estar durmiendo, yo no podía dormir pensando en mi nena y con los pechos llenos de leche para ella. Fue una liberación llegar a casa y poder darle teta cuando ella lo pedía, tranquilamente, sin prisas y sin el reloj cual espada de damocles sobre nuestras cabezas.

      Poir lo que veo soy afortunada, no sé lo que son las grietas, ni los dolores, ni nada de nada…para mí es la mejor sensación del mundo estar recostada en la cama o en el sofá con mi nena en la teta, me relaja y ella se suele quedar dormida también.

      El primer mes la nena cogió casi 1 kg, pero al ir transcurriendo el tiempo, cada mes va cogiendo menos peso, el pediatra me tiene absolutamente frita insistiendo en que tengo que darle biberón, cuando yo tengo leche de sobra, incluso se me va del pecho según la nena está chupando del otro.

      Lo he pasado fatal porque me hacía sentir que no la estaba alimentando bien, cuando la nena se quedaba tranquila y dormía sin problemas tras las tomas, cuando lloraba era cuando yo insistía en que comiera más o en que tomara biberón. La nena es chiquita, pero yo también soy así, no va a ser como el muñeco de michelín, ella siempre está sonriente, no es nada llorona y es muy tranquila.

      Desgraciadamente todo el mundo se cree en posesión de la verdad y con derecho a opinar sobre una opción total y absolutamente personal, tú para optar por el biberón y yo por el pecho.

        • Laura
          14/09/12

          Pues qué angustia el primer mes, ¿no? Yo vi un reportaje de neonatos del Hospital La Paz de Madrid y me impresionó muchísimo. Me alegro mucho de que ahora todo esté perfecto (y efectivamente será pequeñita porque habrá heredado tus genes).
          Sí, yo también tengo una amiga que le dio el pecho a su hijo durante el primer año con los continuos comentarios de su madre/suegra y sucedáneos, reprendiéndola por no complementarle con el biberón porque así que pensaban que se quedaría pequeñito. El niño tiene un año y medio y está perfectamente y ella, satisfecha de lo que hizo, así que todos contentos. Eso sí, el mal trago que le hicieron pasar no se lo quita nadie. Está claro que en estos de la maternidad la veda está abierta para opinar y enjuiciar (aunque venga de legos en la materia).

    • Olga
      13/09/12

      Hola guapa,
      me ha encantado tu post y estoy totalmente de acuerdo, ya está bien de que
      se nos mire y se nos juzgue con lupa absolutamente por todo, bastante tenemos con el complejo de culpa que traemos de serie para que encima nos echen más. Cada una que haga con sus hijos lo que le pida el cuerpo y la mente. Besos. por cierto, has firmado el post como Cruz

        • Laura
          14/09/12

          Antes el tema juicios/comentarios desafortunados los llevaba fatal porque me hacían sentir una mierda, pero ahora cada vez paso más del tema. Y sí, el post está firmado por Cruz porque como ella es la experta en WordPress y me ayudó a resolver una desconfiguración del post, una vez escrito, el sistema la ha puesto como la autora. Pero vamos, que como las dos pensamos lo mismo, no pasa na!

    • vanina
      13/09/12

      Pues yo no estaba nada convencida de darle el pecho, pero luego opté por el sí!, Al principio lo pasé fatal, tuve una subida de leche muy grande, más de la que Tenedor, podía ingerir, y la mastitis me visitaba muy amenudo. Baños de agua caliente, saca leches electrico dobles, y mucho, mucho dolor.
      Además las grietas aparecieron en breve, por mucho Purelan, que pusiera. Recuerdo dar de mamar, mientras me mordia el labio, y me caáin lagrimones enormes.
      Las grietas se fueron, pero el sacar leche, me acompañó horrorosamente todo la lactancia, hasta que lo dí por terminado a los 9 /10 meses.
      Me alegro de haberlo hecho, pero entiendo quien decida otra opción, lo importante es que ambos, estén contentos. Las torturas gratuitas no se tienen por qué aguantar, si no nos apetece.
      Un gran post.
      Un besote

        • Laura
          14/09/12

          ¡¡Totalmente de acuerdo!! Y tú eres una jabata de pies a cabeza.. Con el sacaleches tantos meses ¡madre de Dios! Si es que ya lo decía Simone de Beauvoir: somos el sexo fuerte…

    • Cruz
      13/09/12

      Suscribo todo lo que dices. En mi caso, también partía de una idea preconcebida falsa, la de que dar el pecho es algo fácil. Ya me di cuenta que no era así en la primera clase de preparto en la que nos hablaron de la lactancia materna. También recuerdo lo que me contabas por teléfono desde “el infierno”. Yo no tuve paciencia, me dolía tanto todo, tenía tanto miedo a la mastitis, las grietas y mi hija me daba unos mordiscos que parecía una piraña sin dientes… que tiré la toalla la primera semana, después de oírla berrear y que su padre tuviera que ir corriendo a comprar un sacaleches, porque a mí no me salía nada de esos dos globos duros que se me habían puesto. Qué horror. Viví un mes sacándome la leche y dándosela en biberón. Después ya la alimenté con leche de fórmula exclusivamente. Me he perdido algo precioso pero no me fustigo. No tenía fuerzas para pelear en todos los frentes. He dicho.

        • Laura
          14/09/12

          Ya sabes que en este tema las dos pensamos igual, así que ¡qué te voy a decir! Si, además, tú viviste mi pequeño “infierno” de cerca. Me quedo con lo de “no me fustigo”. El problema es que todavía somos muchas las que, en algún momento, nos reprendemos a nosotras mismas por no aguantar lo suficiente (ya sea en el pecho, en las noches de insomnio, en las rabietas descontroladas…). No estaría de más que fuésemos un poco más indulgentes con nosotras mismas ¿no?

    • después de una depresión postparto que me hizo acabar la lactancia materna de mi hijo mayor cuando tenía un mes, y pasar por un montón de alergias alimentarias, que a lo mejor me hubiera ahorrado, (o no, nunca se sabe) Con la peque decidí que era obligatoria la lactancia materna hasta que a ella le diera al gana. No sé si fué mi determinación, o que aquello suponía sentarme un rato a contar un cuento al mayor, pero lo disfruté al máximo. Usé el sacaleches manual, me lo llevaba al trabajo, y cada vez que la peque decía no quiero más seguía sacando, tuvimos para un mes más tirando de congelados cuando ya no quiso teta.
      Me daba igual el sitio, el momento, el tiempo entre toma y toma, el tiempo que estuviera…
      La verdad, algo de culpa me queda de dejarlo la primera vez

        • Laura
          14/09/12

          Pues no sientas ningún tipo de remordimiento porque está claro que tú lo intentaste pero las circunstancias no te ayudaron en absoluto. Seguro que tu hijo está sanote como un toro, a pesar de haberle dado biberón. Y además veo que con tu hija te has resarcido, así que ¡¡¡remordimientos fuera!!! :)

    • mama novata
      13/09/12

      Puff, qué suplicio. Yo también lo pasé bastante mal con mi pequeño, con grietas, mastitis y demás, pero por suerte todo mejoró en 3 meses y disfruté al final de una lactancia placentera, nada sacrificada. Sin embargo, mi conclusión de toda aquella etapa es distinta. Yo no quería que me dijeran: “no pasa nada, destétalo, no eres peor madre por no dar el pecho” o ” tienes que aguantarte, es así”. Yo quería encontrar a gente cualificada que me ayudara a solucionar los problemas que tenía. El problema no son las campañas que informan de los beneficios de la lactancia materna. El problema es que los profesionales sanitarios en general no están formados para ayudarnos a conseguir lactancias exitosas y la cultura popular nos ofrece consejos también desastrosos. En cualquier caso, no se puede juzgar a nadie. Cada madre tiene sus circunstancias y la decisión es sólo suya.

        • Laura
          14/09/12

          Es cierto que hay un punto de inflexión a los tres meses de dar el pecho (lo sé por varias amigas) y que, una vez superado el bache del primer trimestre, todo mejora muchísimo. Me alegro de que al final disfrutarás. Yo me quedé con las ganas, la verdad.

    • Mamá 2.0
      14/09/12

      El otro día, una chica que no conocía me paró por la calle. Quería darme las gracias porque al parecer me recordaba porque un día, despúes de dejar la teta, fui al grupo de la matrona de mi ambulatorio a contar que se podía ser buena madre sin dar teta… Me conocen como la que tuvo el valor de ir…
      Yo lo conté ya… Tiran más dos tetas… ¡O no!… http://madredospuntocero.blogspot.com.es/2011/04/tiran-mas-dos-tetas-o-no.html

      Soy muy fan de la proscrita liga del biberón…

    • Marta
      16/09/12

      Laura, totalmente de acuerdo contigo, ya lo conté algún día por aquí, cada una es cada una y sus circunstancias, ser buena madre no depende de esto, sino de muchísimas otras cosas, y lo peor es que no es que opinen las abuelas o las personas cercanas, es que hasta la gente que apenas te conoce se cree con derecho a opinar. Pero no sé si es que somos masocas o qué porque la mayoría nos empeñamos en dar el pecho aunque sea saltándosete las lágrimas por el dolor (mi caso). Yo les he dado a los dos lactancia mixta porque mi leche debe de ser aguachirri y se quedaban con hambre o no engordaban, en ese momento lo pasé fatal, con el tiempo te das cuenta de que lo peor es la obsesión y el sentimiento de culpa, en fin… enhorabuena a todas las que consiguen que sea algo placentero desde el principio, y a las que no, porque no podáis, o simplemente porque no os dé la gana, ánimo y palante. Besos a todas.

    • Arlette
      17/09/12

      Bueno, es obvio que a todas nos gustaría que fuera cómodo y fácil, que el bebé se agarrara fácilmente, etc, etc, pero eso solo lo consiguen algunas. Yo tengo dos hijos, uno adoptado a los 10 días de su nacimiento y el otro biológico. Con el adoptado, obviamente tuve que darle el biberón siempre y sentí una unión (que me perdone mi pequeñín!!!) que no sentí con el biológico. Creo que al estar yo más relajada, poder salir y saber que otra persona le podía dar el biberón, hacía que le transmitiera a mi hijo paz y tranquilidad y era un niño súper risueño y feliz desde siempre. El pequeño nunca se agarró bien y me pasaba el día con el niño a cuestas dando de mamar a horas e intervalos desiguales. Además e las grietas, el mal humor de no tener un horario y lo incómodo que estaba el niño siempre, creo que igualmente transmitía a mi hijo esa frustración. Aguanté hasta las 4 meses para pasar luego solo a las tomas de mañana y noche porque me incorporé a trabajar, y las cosas cambiaron mucho. Creo que NO SIENTES un lazo mayor cuando das el pecho, no eres mejor madre por hacerlo, no siempre depende de tu deseo, y que hay que respetar cada elección. Si tuviera otra hijo, lo intentaría, pero no me sentiría culpable por comentarios ajenos (las de la liga de la leche me tenían frita). Viva el biberón !!!!!!!

    • Lua
      21/09/12

      A unas se las machaca porque no pueden/quieren dar el pecho y a otras se nos machaca porque no queremos dar el biberon porque con la lactancia materna nos va bien, depende del lado que te encuentres siempre va a ver alguien a quien le parezca masl tu opción. Nunca se esta deacuerdo con todo el mundo, es una decision tan personal y familiar que me da repelus todos los comentarios despectivos que leo en ambos sentidos…
      un beso a todas las mamas, porque ser mama es mas que dar el pecho o el biberon

    • Leche blemil
      10/10/12

      Me ha gustado mucho tu post. Yo creo que cada madre ha de hacer lo que crea correcto o lo que pueda, no por dar el biberón una es peor madre que la que da el pecho. Yo siempre le he dado leche artificial y mi hija está sana y cada día más guapa. He adquirido productos de calidad de la mano de Ordesa y siempre le he dado lo mejor, si yo la veo feliz ya tengo suficiente!

      Un saludo,
      Pilar