Osteopatia infantil, desvelamos sus claves

 

Hace unas semanas, El Sitio de Tu Recreo organizó, dentro de su ciclo de conferencias, un encuentro con Andrés Sampedro, osteópata especializado en Osteopatía infantil y gestacional y profesor de Terapia Cráneo-sacral en la Universidad Atlántica (Lisboa). A mí el tema de las medicinas alternativas siempre me ha atraído y la verdad es que me considero totalmente lega en Osteopatía, y no digamos ya en Osteopatía infantil, así que me pareció una oportunidad muy buena para saber algo más sobre esta disciplina que es capaz de ayudar a los más pequeños en problemas como los cólicos del lactante, el estreñimiento, la bronquiolitis, la tortícolis o incluso en la falta de concentración.

La Osteopatía infantil es una especialidad relativamente nueva. ¿Dónde y cuándo surgió?

Andrés: La Osteopatía infantil nace de la necesidad de tratar a los hijos de pacientes  e incluso a los propios hijos de los primeros osteópatas. Al no existir anteriormente una formación concreta como hoy en día, se basaba en aplicar las mismas técnicas manuales pero adaptándolas a la estructura del niño y el bebé. La experiencia de cada osteópata era su propia formación.

¿Cómo se trata a un bebé con Osteopatía?

Andrés: Trabajaremos siempre a favor de la inercia del crecimiento y estimulando el movimiento de cada estructura. Músculos, fascias, articulaciones y vísceras. Y siempre desde una posición de respeto y acompañamiento. Nunca produciendo daño o dolor.

¿En qué casos se suele indicar la Osteopatía infantil?

Andrés: Con la Osteopatía infantil ayudamos en problemas digestivos (cólicos del lactante, estreñimiento, regurgitación y reflujo); problemas respiratorios (bronquiolitis, asma, neumonías y alergias); y otros casos como tortícolis, escoliosis o deformaciones craneales (plagiocefalias). Y sin olvidar problemas de nerviosismo, comportamiento inadecuado o falta de concentración, ya en niños en edad escolar.

¿Tiene algún efecto secundario?

Andrés: La Osteopatía infantil aplicada por un profesional competente nunca debe producir daño alguno. Otra cosa es que al aplicar la técnica, el bebé o el niño se sienta incómodo, por lo que llorará y nos indicará que no quiere ser molestado. Pero cuando recibe el consuelo del tratamiento, resolverá las tensiones y se sentirá mejor. Lo peor que puede pasar es que no sienta nada.

Hay bebés para los que puede resultar traumática su entrada en este nuevo mundo. ¿Qué puede hacer la Osteopatía cráneo sacral por ellos?

Andrés:  El momento del parto es el primer esfuerzo importante en nuestra vida. Cuando ya nos bloquean este momento por distintos motivos, las consecuencias pueden ser tanto físicas como psicológicas. Esto nos puede marcar una actitud emocional determinada en la vida  o producirnos una lesión si no la corregimos a tiempo. Como una escoliosis idiopática o una tortícolis congénita.

¿Qué puede hacer la Osteopatía por un niño que sufre un trastorno más complejo como por ejemplo autismo?

Andrés: Yo lo que hago como osteópata es tratar de acompañar a cada paciente en su proceso. Lo mismo da que sea autista, que Down, que una parálisis cerebral. De lo que se trata es de que la persona que tratemos se encuentre lo mejor posible. Si el niño se siente bien, su entorno será el adecuado. No hay que olvidar que en estos casos, no solo tratamos a un paciente. Es muy importante que sus padres también reciban  tratamiento. Y si ellos se sienten aliviados de tensiones, lo mismo ocurrirá con sus hijos.

¿La Osteopatía neurológica pediátrica (o Neuro-osteopatía infantil)  para qué sirve exactamente?

Andrés: Consiste en la estimulación de los reflejos del bebé y el niño durante su desarrollo y crecimiento. De esta forma, nos aseguramos de que exista una buena psicomotricidad.

En sus más de 20 años de experiencia como osteópata, ¿cuál es el caso más complicado que ha tenido que tratar en un niño?

Andrés: Veo todo tipo de pacientes y creo que lo más complicado, sinceramente, no es la lesión en sí. Es la actitud de las familias cuando no son capaces de aceptar un problema o se sienten impotentes. Con la Osteopatía podemos ayudar muchísimo, pero yo siempre me apoyo en otros profesionales como médicos, psicólogos, fisioterapeutas, naturópatas, etc. Hay que saber derivar a los pacientes a otros profesionales. Porque todos buscamos lo mismo: si no existe la capacidad de respuesta en el sistema para curarse, por el motivo que sea, tengamos una calidad de vida digna y adecuada a nuestras necesidades.

Foto del recién nacido, cortesía de tuelekza para FreeDigitalPhotos.net