Productos sin lactosa para hacer mejor la digestión

 

Desde hace dos semanas, en casa estamos probando algunos de los productos sin lactosa de Kaiku y la verdad es que sí noto que ahora la leche me sienta mejor (ya no me provoca tantos gases). Cada vez que iba a casa de mis padres siempre me preparaba unos vasos de Cola-Cao enormes con la leche que toma mi madre (Kaiku semidesnatada sin lactosa) y como notaba que me sentaba mejor que en la mía, ahora ya he decidido pasarme a la leche sin lactosa.

Como todo el tema de la alimentación me encanta, he estado investigando un poquito para saber qué es eso de la lactosa y la lactasa porque pensaba que eran lo mismo, pero resulta que no. La lactosa es el azúcar que se encuentra de forma natural en la leche (el carbohidrato más importante que tiene) y la lactasa es la enzima que se encarga de facilitar la digestión y absorción de la lactosa (antes de llegar al intestino, divide en dos la lactosa -glucosa y galactosa- para que podamos digerirla mejor).

Para que quede más claro: por lo menos la leche de Kaiku que yo tomo lo que hace es utilizar un doble proceso para eliminar la lactosa: primero, retira parcialmente la lactosa y segundo, le añade a la leche la enzima lactasa para que convierta las moléculas de lactosa que quedan en la leche tras el primer proceso en dos azúcares simples mucho más digeribles (glucosa y galactosa).

Lo bueno es que si eliminas la lactosa de la leche no pasa nada porque el resto de nutrientes permanece intacto (calcio, vitamina A, D, E y ácido fólico en el caso de la leche de vaca, que es la que tomamos nosotros). Además, a  mí me encanta su sabor. Sabe a leche leche.

El año pasado intenté sustituir la leche de vaca por otras porque realmente no me sentaba muy bien (básicamente me hinchaba como un globito) y daba igual la marca que comprara. Probé la leche de almendras, la de arroz y la de soja pero no me gustaba el sabor de ninguna y eso que al final di con una leche ecológica de soja con vainilla (creo recordar que la marca era Naturgreen) cuyo sabor estaba bien, pero el problema era su precio (2,30 euros el litro). Total, que tras una intensa búsqueda creo que, por fin, he dado con una leche que me sienta bien y encima está rica. Y lo mismo he hecho con los yogures.

Es cierto que yo siempre he sido muy propensa a tener gases (he tenido que eliminar ciertos alimentos de mi dieta, como la coliflor, la lechuga o los cereales y a las legumbres siempre les echo comino) y la verdad es que me daba rabia abandonar la leche por esta misma razón, así que ahora ¡problema resuelto!

¿Os animáis a dar el paso a la leche sin lactosa? ¡A mí me ha funcionado! #daelpaso