Regalos infantiles (y a buen precio) para sorprender en Navidad

 

Esta semana empieza la maratón de comilonas, cenas, fiestas y jaranas navideñas. Y a la par que llenamos el buche, vaciamos nuestra cartera con esa manía, que cada año entiendo menos, de regalar por regalar, porque toca, porque lo hacen todos, porque es Navidad. Bueno, pues para no perder la tradición (pero tampoco nuestros ahorros), os hemos preparado unas cuantas propuestas de regalos infantiles; todos ellos la mar de originales.

Nuestra primera propuesta viene de la mano de Moniquilla, una diseñadora y estupenda ilustradora que, además de dejar a muchos boquiabiertos con sus vestidos, camisetas, bolsos y fulares, también se ha animado a diseñar cuadros. Mónica Muñoz traslada el color y la elegancia naif de sus colecciones de ropa a estos mini lienzos (12,5 x 12,5 cm), montados sobre metacrilato y con lazos listos para colgar. Su precio: 10 € (más 2 € de gastos de envío). ¿Dónde comprarlos?: http://masmoniquilla.blogspot.com/

Para los que opten por un regalo más práctico, Trumpette (www.trumpette.com), la marca de calcetines para bebés fundada en California y aterrizada recientemente en España, nos da a elegir entre un menú de calcetines liliputienses que haría las delicias de Boris Izaguirre… El secreto: imitar a nuestros zapatos de toda la vida; desde los más sencillos, como las “merceditas” (el otro día descubrí que en Estados Unidos las llaman “Mary Jane”), hasta los más sofisticados, como las deportivas hasta el tobillo y con cordones. Están pensados para niños que aún no necesitan llevar zapatos, pero que por estética nos apetece que parezca que los llevan (los que gatean también pueden llevarlos porque tienen suela antideslizante). Venden toda clase de modelos en cajas de seis pares a un precio aproximado de 24,00 euros (los podéis comprar en su web y en algunas tiendas, como la madrileña TinyToy, en el polígono Európolis de Las Rozas).

Y seguimos con mucho diseño porque hemos descubierto que la marca Volkswagen (http://accesorios.volkswagen.es) no solo vende coches; también se ha lanzado a comercializar, con motivo de estas fiestas, accesorios para los más pequeños. Y lo mejor de todo es que lo hace inspirándose en el espíritu de algunos iconos que forman parte de la historia de la marca, como las siglas GTI o el Beetle (el popular “escarabajo”, que realmente fue bautizado como “el coche del pueblo” porque cuando se creó pretendía motorizar a la clase obrera alemana en tiempos de Hitler). Podemos comprar desde pijamas, bodys y baberos (la gorra y el pelele GTI para bebés no tienen desperdicio) hasta camisetas, sudaderas y anoraks.

Cuando Jeannie Pascual Cornwall, una diseñadora textil y madre de un niño con autismo, dibujó una pulsera de colores sobre la que escribió la palabra “amibola”, pensando en reunir fondos a través de rastrillos benéficos, nunca imaginó que aquello se convertiría en el complemento “de moda” del que se han vendido miles de unidades, sin más medios que el boca-oreja y las redes sociales. Y, muchísimo menos, que amibola podía convertirse en una marca para reunir fondos que mejorasen la vida de alguien. Para encontrar las raíces de este maravilloso proyecto hay que remontarse a 2002, cuando varias familias con niños con autismo y profesionales especializados en el tema crearon la asociación ALEPH-TEA, centrada en mejorar la calidad de vida de estos pequeños. En su web (www.amibola.com) no solo podemos adquirir pulseras (un pack de 10 pulseras bordadas cuesta 10 euros y una de plata, 20 euros), sino también colgantes, llaveros o stickers.

Para los que no tenéis un duro pero os apetece quedar bien, Hofmann (la marca que empezó haciendo libros litúrgicos que tras un siglo se convirtieron en álbumes de fotos digitales) ha diseñado una aplicación (www.diseloconunhofmann.com) con la que puedes crear una felicitación navideña en forma de mini vídeo personalizado que luego puedes enviar por mail a quien quieras. Solo necesitas dos minutos para rellenar algunos datos y cargar nueve fotos. El resultado merece muuuuucho la pena.

Y con tanta Navidad, regalos, turrón y luces en las calles (menos mal que estamos en crisis porque si no, las encienden en septiembre) tendemos a olvidarnos de que hay otros niños que no lo están pasando nada bien. Y por eso, creo que merece la pena meter en cada bolsita de regalo una caja de pastillas contra el dolor ajeno (seis caramelos en forma de pastillas que se venden en farmacias a un euro la caja). La campaña la inició el año pasado Médicos Sin Fronteras para que nos acordemos de que hay enfermedades olvidadas, como el Sida infantil, la malaria o la tuberculosis, que siguen matando a un montón de gente a muchos kilómetros de nuestros confortables hogares. Seguro que habéis visto los anuncios con Javier Bardem y Luis Tosar (enamoradita estoy de él y más desde que lo entrevisté el año pasado. Además de actorazo, es más majete que na).

 

 

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