Te invito a mi fiesta de… varicela

¿Veis a este peluche de aquí al lado? ¿Os parece un lindo pollito? Pues no lo es. Se trata de un peluche que reproduce el virus de la varicela (chicken pox en inglés). La empresa GiantMicrobes fabrica peluches de todas las bacterias y virus que os podéis imaginar: desde el chinche de la cama al estafilococus, pasando por la gonorrea. Upsss. Os cuento esto porque el virus de la varicela ha entrado en mi casa, bueno, cuando publique este post ya se habrá ido, espero.


Tras unos granitos sospechosos en el culito un domingo, el lunes la peque se despertó llena de ellos. Directos a Urgencias. Diagnóstico: varicela. Solución: un jarabe y aislamiento domiciliario.
Como soy madre primeriza, me alarmé y llamé a mis amigos y familiares con los que Olivia había estado en los últimos días, preocupada sobre todo por dos embarazadas.

No os voy a aburrir con los pormenores del trago de ver a tu hija como un plato de paella, con marisquito y todo, sino que os voy a contar algo que descubrí a raíz de la dichosa varicela.

En esos días me llamó mi hermano y me preguntó: “¿qué vais a hacer el finde?” “Pues nada, estamos bajo arresto domicialiario según órdenes del pediatra”. “Pues haz una fiesta”, me dice. “¿¿¿Mande???”. “Pues claro, la fiesta de la varicela. Invita a tus amigas con niños”. “¿Estás de coña, no?”. “Que no, que no. ¿Es que no has visto un capítulo de los Simpson en el que Maggie coge la varicela y Homer organiza la fiesta cobrando entrada y todo?”.

Flipando en colores, cogí el iPad y comencé mi investigación.

Efectivamente el capítulo de los Simpson (capítulo 3 de la temporada 17) comienza con los picores de Maggie y podéis ver aquí un trocito de la peculiar fiesta que le organizan a la pequeña de la familia amarilla.

Rastreando más en internet sobre el asunto, encontré varios artículos de la prensa norteamericana alertando de la moda de este tipo de fiestas. Por ejemplo, en uno del New York Post de 2009, la autora cuenta que desde que saltara a la luz una posible relación entre las vacunas de la varicela y el autismo, muchas madres neoyorquinas rechazan vacunar a sus hijos y les llevan a estas fiestas en las que propician el contagio de los niños con métodos tan discutibles como compartir piruletas.

El artículo también muestra la opinión de un pediatra (presidente de la Infectious Disease Society of America), que declara que estos guateques son “un terrible error, ya que la mayoría de los casos no pasa de ser una enfermedad poco severa pero en ocasiones puede causar hasta la muerte”. Una de las madres entrevistadas afirma que a ella no le importa lo que digan los médicos, porque “casi todo el mundo ha pasado la varicela de pequeño y ahora estamos bien”. Además, “nadie sabe cuánto dura la vacuna ni cuán efectiva es. Prefiero que mi hija contraiga la varicela naturalmente y esté inmune a ella el resto de su vida”, asegura la susodicha.

Otro artículo mucho más reciente, del pasado mes de noviembre, publicado por una bloguera de The Huffington Post, va más allá y advierte de que los padres estadounidenses están usando Facebook  para contactar con otros padres de niños enfermos de varicela y que les puedan enviar prendas o piruletas infectadas (parece ser que son grupos cerrados, que son muy difíciles de encontrar porque incurren en un delito federal). A pesar de que la escritora dice estar a favor de las fiestas de la varicela (incluso dice que su médico también lo está), se muestra reacia a este intercambio entre personas que no se conocen. Su hijo pasó la varicela a los cuatro años después de ser contagiado en su guardería por niños que habían sido vacunados y prefiere el método contagio natural a la vacuna.

El caso extremo es el de Carrie, una de las entrevistadas en un reportaje de ABC News, que dice que ha estado con su hija en seis fiestas y que la niña no ha caído enferma, por lo que espera poder acudir a más. La descripción de la tal Carrie de este tipo de fiestas no tiene desperdicio: “son como cualquier otra fiesta infantil, pero algunos padres invitan a sus hijos a compartir un snack o un vaso para propiciar el contagio”. (La foto de la invitación la he sacado de ese reportaje de ABC News)

En una entrevista publicada por una web especializada en salud William Schaffner, presidente de la National Foundation for Infectious Diseases y del departamento de medicina preventiva de la universidad de Vanderbilt, advierte del peligro del tráfico de las piruletas, cuando además, el virus de la varicela no se transmite a través de la saliva, sino del aire. “No pueden contagiar la varicela, pero sí otras cosas”, alerta.