Todo lo que necesitas para ayudar a tu hijo a ser bilingüe

 

Este es el subtítulo del libro que desde hace semanas me acompaña por varios rincones de la casa: ‘Aprende inglés en familia’ (editorial Kailas). Su autora, la norteamericana afincada en España @_DeannaLyles_ es editora y tiene tres hijos bilingües. En el post de hoy os cuento mi experiencia después de tres semanas poniéndolo en práctica.

Lo primero de todo: no es imprescindible hablar inglés para aplicar las actividades que propone este libro. Esta obra está dirigida a padres hispanohablantes que quieren ayudar a sus hijos (y a sí mismos) a aprender inglés en casa de manera natural y divertida. De hecho, tiene una sección con vocabulario y expresiones de uso diario con los niños dividida por temas, súper útil para padres legos en la lengua de Shakespeare (para los que sabemos algo también está genial porque nos refresca la memoria).

Lo que más me gusta de este libro es que es tremendamente práctico.  Además del vocabulario y las expresiones también facilita canciones, juegos, cuentos tradicionales y actividades sencillas para hacer en casa. La idea es elegir uno o varios ratos al día para interactuar con nuestros hijos en inglés. Yo ya lo hacía con Martina (va a un colegio británico/bilingüe), pero ahora lo hago con más cabeza. Como dice la autora, valen más 15 minutos al día de interacción con los padres en inglés que una hora de dibujos sin que estos intervengan de ninguna manera.

Reconozco que al principio me sentía un poco ridícula diciéndole cosas como “Wow, you ate it all! Do you want anything else to eat?” o “Did you have fun at school?”, pero poco a poco me he ido acostumbrando ¡e incluso me gusta! Los momentos en los que le hablo a Martina en inglés (con Adriana todavía no lo hago) suele ser en las comidas y en el coche, en los trayectos de ida/vuelta del colegio. En el libro te aconsejan que aproveches las rutinas diarias (ejemplos: mientras les vistes, practicas vocabulario sobre ropa; cuando les bañas, utilizas palabras relacionadas con el cuerpo humano; o al cocinar con ellos, utilizas vocabulario sobre la comida).

Desde que ‘Aprende inglés en familia’ llegó a nuestras vidas he puesto en marcha varias acciones. Os las resumo:

  • Juegos. Desde hace tres semanas, cuando planteamos un juego, lo hacemos en inglés. En el libro proponen varios según la edad del niño. Nosotros los que más practicamos son “playing restaurant/doctor” (Martina crea su propio restaurante imaginario y su propia consulta médica) y “Guess who?” (juego de mesa en el que les haces preguntas a tus contrincantes para descubrir el personaje destacado. Yo lo compré en un “chino”). El juego nos permite darle las instrucciones en inglés y, sobre todo, trabajar vocabulario y expresiones temáticas (food, cook, dessert, cold, flu, shot, hurt…).
  • Cuentos. Hasta ahora, solo cogíamos libros en español (cada noche Michel le lee 2/3 cuentos a Martina antes de dormir). Ahora, solemos incorporar uno en inglés. Cuentos sencillos, de frases cortas. No solo le leemos el cuento sino que lo comentamos con ella. Nos apoyamos en su texto y sus ilustraciones para generar una breve conversación (la semana pasada hablamos sobre los hermanos a raíz del libro ‘The Bug’s Stories’). Leemos desde cuentos clásicos (Little red riding hood/Caperucita roja) hasta más modernos.
  • Canciones. He creado un listado con muchas de las canciones que propone el libro, las he buscado en Youtube (algunas incluso con la letra a modo de subtítulos de karaoke). También he creado una playlist en Spotify con muchas de las canciones que sé que ha aprendido en el cole (Bingo, Five Little monkeys, The itsy bitsy spider…) y otras nuevas que propone el libro.
  • Películas: Cuando Martina ve dibujos en la tele (siempre en inglés) al menos durante 10 minutos me siento con ella y los comentamos. Al principio pasaba de mí, pero luego me he dado cuenta de que le gusta. Así, el ver dibujos pasa a ser una actividad de comunicación interactiva donde le voy señalando cosas y haciéndole preguntas en inglés sobre lo que estamos viendo (siempre que yo lo entienda, claro). Y otra cosa que hacemos es que cada dos semanas organizamos una movie night: disfrutamos juntos de una película en inglés. Lo hemos convertido en un pequeño ritual: Martina escoge la película en la biblioteca (si está basada en un libro, mejor porque así antes leemos el libro), compramos pop-corn y apagamos nuestros móviles. Por ahora, hemos visto Mary Poppins y The sound of music (‘Sonrisas y lágrimas’).

Mi siguiente reto es empezar a poner en marcha todo esto con Adriana (cumple 2 años en diciembre). Cuando lo haga, os lo cuento en otro post.

Si os interesa el tema, echadle un vistazo al blog de Deanna y, por supuesto, os recomiendo que compréis su libro. Lo podéis encontrar en cualquier librería y en Internet, tanto en versión papel o en ebook en Amazon.es.