Un día en las carreras

 

Todavía quedan dos domingos para que podáis aprovechar el plan que os propongo hoy: pasar el día en el Hipódromo de la Zarzuela, en Madrid. El 11 y el 18 de noviembre son los últimos días de esta temporada en los que habrá carreras de caballos, una oportunidad para que llevéis a vuestros peques y disfruten de una aventura hípica.

La entrada general vale 9 euros, pero los menores de 14 años no pagan. Una vez dentro del recinto, al que se puede acceder perfectamente en coche ya que tienen un gran parking gratuito, las actividades de ocio son varias. La más obvia, las carreras.

Cada jornada hay seis carreras en las que los espectadores pueden hacer sus apuestas, algo que a los niños más mayores les gustará (eso sí, para apostar tienen que ir con un mayor de 18 años). Antes de cada carrera, los jinetes pasean a lomos de sus caballos por el paddock, un ejercicio pensado para que los apostadores vean los caballos y decidan sus apuestas.

Hay varios tipos de apuestas. Las más habituales, Ganador y Colocado. Es decir, apostar por el caballo ganador o por uno de los tres ganadores.  Si vais a pasar el rato y no queréis dejaros mucho dinero, os diré que se pueden hacer apuestas desde un euro.

Olivia es todavía muy pequeña para enterarse de lo de las apuestas pero le encantó ver a los caballos de cerca y cuando pasaban corriendo por delantede nosotras (nos pusimos a ras de pista) les señalaba con el dedo.

Además, el Hipódromo ha preparado una zona de juegos infantiles, con castillos hinchables, una pared de escalada y un puesto de tatuajes para que los niños jueguen bajo la supervisión del personal. Es gratuito y está dividido por edades. Pero, sin duda, lo que más éxito tiene son los dos ponys en los que pueden dar una vuelta los más pequeños.

Comer allí también es posible. Desde la opción restaurante hasta la de los puestos al aire libre, donde puedes comprar desde pizzas, a hamburguesas, pasando por empanadas o baguettes. Nosotros fuimos el pasado 29 de octubre, que hizo frío, pero abrigados y al sol, comimos al aire libre perfectamente y como veis en la foto, el lugar estaba a tope.

Para ser un plan 100% Mammaproof le falta que los baños tengan cambiador, pero es un obstáculo fácilmente superable.

¿Os animáis a pasar un día en las carreras?

 

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